Hola, soy católico (y de ciencias). Si quieres comprender mis puntos de vista TeRespondo

Enviado por fripper el 30 de marzo de 2016

Algo sobre mí: estudié Matemáticas e Ingeniería Informática. Siempre me interesaron tanto la filosofía como la ciencia. Mi acercamiento a la fe fue paulatino: de pequeño era creyente, como supongo que muchos; después pasé muchos años caminando entre el ateísmo y el agnosticismo, pero sin dejar de tener interés por el fenómeno religioso y, finalmente, tuve una conversión, que si interesa podría intentar describir, aunque torpemente.

¿Por qué hago esto? Porque pienso que estos temas en internet, y especialmente en sitios como éste, se tratan con mucha ligereza y banalidad. No pretendo convertir a nadie con mis respuestas, sino, al menos, hacer ver que ser creyente no es una cosa absurda o antediluviana, propia de tiempos más incultos. Si consigo suscitar algunas reflexiones y mostrar que la cosmovisión del creyente tiene, como mínimo, coherencia, como la tiene la cosmovisión materialista, me sentiré muy satisfecho.

Gracias por vuestras preguntas.



#27 noexisto

Habiendo sido ateo desde antes de mi primera comunión (ateo, no lo que hay por aquí ) también he vivido una conversión, en este caso al cristianismo protestante (se siente ) Y me considero bastante racional y muy crítico lo cual no me impide creer aunque fuera el último creyente del mundo
No esperes que respuestas complicadas como las que has dado (muchas lo son) sean leídas. Alguna vez he respondido aquí Biblia en mano, con griego/hebreo, relacionando y no es el foro adecuado ni de cerca.-Suerte-, bendiciones

Enhorabuena y gracias. Lo mismo digo. No se si es el foro más adecuado, aunque desde luego me están sorprendiendo gratamente las preguntas y el respeto en general. Como en otras noticias relacionadas con la fe había visto siempre un tratamiento muy superficial y ofensivo frente a las creencias, pensé que la experiencia no sería tan enriquecedora, pero lo está siendo, sin duda.


#18 ombresaco

¿Por qué católico entre los muchos cristianismos? ¿por qué cristiano, entre todas las abrahámicas? ¿por qué no budista, o cualquier otra?

PD: Enhorabuena por lanzarte al vacío aquí.

Gracias por la enhorabuena. Gracias a vosotros por vuestras preguntas más bien.

Para muchas de estas preguntas (interesantes sin duda) haría falta casi escribir un libro, jeje. Pero bueno, se hará lo que se pueda. Cristiano porque creo en Jesús. He leído los Evangelios, me he enamorado de su mensaje, y les he concedido credibilidad básicamente por dos razones:

- Estos libros describen a una de las personalidades más fascinantes de la historia, capaz de cambiar él sólo el curso de los acontecimientos de forma drástica. Con unas ideas morales absolutamente modernas y sobre humanas. Con una capacidad poética fascinante (discursos como el de las bienaventuranzas son poesía de alta calidad). Con una sensibilidad increíble.

- Tras morir de una forma que sólo puede calificarse de derrota, los discípulos proclamaron que había resucitado y que, de hecho, él era Dios hecho hombre. Esto es asombroso primero porque eran judíos (el pueblo más furibundamente monoteísta de la historia; de hecho, la condena a Jesús en parte se debió a que decía que era capaz de perdonar los pecados, algo que para un judío sólo Dios podía hacer). Y segundo porque lo lógico sería esperar que estuvieran abatidos y que las enseñanzas fueran languideciendo paulatinamente, y, por el contrario, como si estuvieran poseídos de una gran locura, extendieron el Evangelio con una vitalidad, rapidez y entusiasmo sorprendentes (hasta dejarse literalmente la vida en ello, por las persecuciones).

La conjunción de ambas hacen que para mí sea, al menos, creíble. Ante Él, sólo caben dos posturas: aceptar que estaba loco (por su pretensión de ser Hijo de Dios) o aceptar que realmente era quien decía. De todos modos, como he dicho en otros mensajes, en el fondo las razones son al final más de tipo existenciales.

Por último, ¿por qué católico? Supongo que tiene mucho que ver que vivo en España, una cultura católica. Ahora bien, si uno analiza la historia de la Iglesia, creo que hay argumentos para pensar que es el catolicismo el que siempre ha permanecido más fiel al mensaje (con numerosas desviaciones, errores y horrores, que no se pueden negar). Son las otras confesiones las que se han separado de la Iglesia. En todo caso, estoy a gusto en la Iglesia.


#30 Fingolfin

¿Cómo te explicas la desespiritualización de Occidente (o más bien, la sustitución de la religión por sucedáneos)? ¿Crees que estamos abocados a un retorno de la religión tarde o temprano? ¿Son las religiones actuales útiles, o quizás se están quedando obsoletas y necesitan "innovación teológica" para hacerlas útiles?

¿Cómo fue tu conversión y cómo te ha afectado en el plano personal?

Interesantes preguntas.

Respecto a la conversión, creo que ya he dicho lo más importante en otras respuestas. Me afectó profundamente, cambiando no sólo mi visión del mundo sino mi concepción del bien y del mal. Es sin duda el acontecimiento más decisivo de mi vida, jeje, más no puedo decir.

Respecto a lo primero, creo que hay muchos motivos. Pienso que nuestro modo de vida nos va alejando de todo contacto con el misterio, que es la puerta de inicio a la fe. Al vivir casi todos en un mundo creado por hombres (la tecnología nos inunda, y la naturaleza es cada vez más invisible), hemos perdido el sentido de la maravilla ante algo que nos precede y nos supera (la Creación), y pronto, incluso, habremos perdido la capacidad poética de entender las metáforas que han conmovido al hombre desde que puso sus pies sobre la tierra, metáforas de las que se ha valido Dios mismo para comunicarse con nosotros (Dios como alfarero -¿alfaqué, qué es eso?-, una descendencia tan grande como las estrellas del cielo -si sólo se ven tres estrellas, con suerte...-, una higuera que no da fruto -si las bandejas del súper tiene higos siempre-, orar para pedir a nuestro padre alimento -las cosechas están garantizadas por los avances-, etc.). El pecado original del hombre resuena en nuestros tiempos con más fuerza que nunca, porque al vivir en una realidad ultratecnificada, en la que todo es creación humana, en la que parece que ya no necesitamos a Dios para nada, cuesta mucho más ver las manos de Dios, parece que sólo el hombre tiene manos. Incluso hasta algunos piensan que la ciencia nos salvará de la muerte, lo cual es una reducción pobre de la escatología.

La reverencia que un profeta podía sentir en el desierto viendo la inmensidad del cielo, el temor que podría sentir un agricultor un año de malas cosechas, el miedo ante los ejércitos del enemigo, ¿dónde los sentiremos hoy, desde nuestra molicie cómoda y mullida? Yo creo que la fe crece cuando nos sentimos pequeños y contingentes, y lamentablemente el ser humano ya no se siente así. Soy muy pesimista en este aspecto.

Esto no quiere decir que la tecnología sea mala, o que los esfuerzos del hombre por mejorar sus condiciones de vida y hacer su estancia en la tierra más cómoda no sean loables. Pero sin duda hacen más difíciles el acceso a la divinidad. Veo el futuro muy parecido a la película de Wall-E, y, en esa utopía o distopía, como se quiera ver, hay poco espacio para la fe.

Estos son algunos de los motivos que veo.

Por otro lado, el ser humano necesita creer en un sentido, y quizás por eso, pese a lo anterior, proliferan otras creencias más de tipo new age.

Alguien que puede decirlo mucho mejor que yo es Ratzinger. Hace más de 40 años dijo lo siguiente (perdón por la extensión del texto, pero es interesantísimo a mi juicio):

El futuro de la Iglesia puede venir y vendrá también hoy sólo de la fuerza de quienes tienen raíces profundas y viven de la plenitud pura de su fe.

El futuro no vendrá de quienes sólo dan recetas.

No vendrá de quienes sólo se adaptan al instante actual.

No vendrá de quienes sólo critican a los demás y se toman a sí mismos como medida infalible.

Tampoco vendrá de quienes eligen sólo el camino más cómodo, de quienes evitan la pasión de la fe y declaran falso y superado, tiranía y legalismo, todo lo que es exigente para el ser humano, lo que le causa dolor y le obliga a renunciar a sí mismo.

Digámoslo de forma positiva: el futuro de la Iglesia, también en esta ocasión, como siempre, quedará marcado de nuevo con el sello de los santos. Y, por tanto, por seres humanos que perciben más que las frases que son precisamente modernas. Por quienes pueden ver más que los otros, porque su vida abarca espacios más amplios. La gratuidad que libera a las personas se alcanza sólo en la paciencia de las pequeñas renuncias cotidianas a uno mismo. [...]

¿Qué significa esto para nuestra pregunta? Significa que las grandes palabras de quienes nos profetizan una Iglesia sin Dios y sin fe son palabras vanas.

No necesitamos una Iglesia que celebre el culto de la acción en «oraciones» políticas. Es completamente superflua y por eso desaparecerá por sí misma.

Permanecerá la Iglesia de Jesucristo, la Iglesia que cree en el Dios que se ha hecho ser humano y que nos promete la vida más allá de la muerte.

De la misma manera, el sacerdote que sólo sea un funcionario social puede ser reemplazado por psicoterapeutas y otros especialistas. Pero seguirá siendo aún necesario el sacerdote que no es especialista, que no se queda al margen cuando aconseja en el ejercicio de su ministerio, sino que en nombre de Dios se pone a disposición de los demás y se entrega a ellos en sus tristezas, sus alegrías, su esperanza y su angustia.

Demos un paso más. También en esta ocasión, de la crisis de hoy surgirá mañana una Iglesia que habrá perdido mucho.

Se hará pequeña, tendrá que empezar todo desde el principio. Ya no podrá llenar muchos de los edificios construidos en una coyuntura más favorable. Perderá adeptos, y con ellos muchos de sus privilegios en la sociedad.

Se presentará, de un modo mucho más intenso que hasta ahora, como la comunidad de la libre voluntad, a la que sólo se puede acceder a través de una decisión.

Como pequeña comunidad, reclamará con mucha más fuerza la iniciativa de cada uno de sus miembros.

Ciertamente conocerá también nuevas formas ministeriales y ordenará sacerdotes a cristianos probados que sigan ejerciendo su profesión: en muchas comunidades más pequeñas y en grupos sociales homogéneos la pastoral se ejercerá normalmente de este modo.

Junto a estas formas seguirá siendo indispensable el sacerdote dedicado por entero al ejercicio del ministerio como hasta ahora.

Pero en estos cambios que se pueden suponer, la Iglesia encontrará de nuevo y con toda la determinación lo que es esencial para ella, lo que siempre ha sido su centro: la fe en el Dios trinitario, en Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la ayuda del Espíritu que durará hasta el fin. La Iglesia reconocerá de nuevo en la fe y en la oración su verdadero centro y experimentará nuevamente los sacramentos como celebración y no como un problema de estructura litúrgica.

Será una Iglesia interiorizada, que no suspira por su mandato político y no flirtea con la izquierda ni con la derecha.

Le resultará muy difícil. En efecto, el proceso de la cristalización y la clarificación le costará también muchas fuerzas preciosas. La hará pobre, la convertirá en una Iglesia de los pequeños.

El proceso resultará aún más difícil porque habrá que eliminar tanto la estrechez de miras sectaria como la voluntariedad envalentonada.

Se puede prever que todo esto requerirá tiempo. El proceso será largo y laborioso, al igual que también fue muy largo el camino que llevó de los falsos progresismos, en vísperas de la revolución francesa –cuando también entre los obispos estaba de moda ridiculizar los dogmas y tal vez incluso dar a entender que ni siquiera la existencia de Dios era en modo alguno segura– hasta la renovación del siglo XIX.

Pero tras la prueba de estas divisiones surgirá, de una Iglesia interiorizada y simplificada, una gran fuerza.

Porque los seres humanos serán indeciblemente solitarios en un mundo plenamente planificado. Experimentarán, cuando Dios haya desaparecido totalmente para ellos, su absoluta y horrible pobreza. Y entonces descubrirán la pequeña comunidad de los creyentes como algo totalmente nuevo. Como una esperanza importante para ellos, como una respuesta que siempre han buscado a tientas.

A mí me parece seguro que a la Iglesia le aguardan tiempos muy difíciles. Su verdadera crisis apenas ha comenzado todavía. Hay que contar con fuertes sacudidas. Pero yo estoy también totalmente seguro de lo que permanecerá al final: no la Iglesia del culto político, que fracasó ya en Gobel, sino la Iglesia de la fe.

Ciertamente ya no será nunca más la fuerza dominante en la sociedad en la medida en que lo era hasta hace poco tiempo. Pero florecerá de nuevo y se hará visible a los seres humanos como la patria que les da vida y esperanza más allá de la muerte.


#65 Fantasma_Opera

Hola. ¿Valdría como oración básica íntima y personal una versión de la que expresó Cristo en el huerto de Getsemaní?

"Señor, en mí, como en todos, hágase tu voluntad. Sólo te pido me des fuerzas suficientes como para llevarla a cabo con alegría y paz".

¿Crees que esto valdría tanto para un judío, como para un cristiano, como para un musulmán?

¡Me parece una oración sencilla y preciosa! Jesús era judío, así que debería valer para el judaísmo si él mismo rezaba así...

Respecto a los musulmanes no lo sé, quisiera creer que sí, en ella sólo se pide que se haga la voluntad de Dios, no veo nada que pueda ser contrario a esa fe.

Realmente me parece una plegaria hermosa que podríamos compartir las grandes religiones, sí, y que podría ayudar al entendimiento entre ellas. ¿Cómo se te ha ocurrido la idea? ¡Muchas gracias!


#58 maslinux

Osea, que seremos felices cuando muramos pero dependerá de nuestro paso por la vida en la Tierra. Me suena a excusa dado que las etapas de sufrimiento se alternan con las de felicidad y para justiificar su explicación garantizaremos que con la muerte llegaremos a la plenitud. Vamos a desterrar que antes de nacer nada éramos y cuando fallezcamos nada seremos, una frase que aterroriza a los que creen que después de la muerte hay otra vida pero que sin embargo es la explicación más lógica y plausible.
No comparto nada de tus planteamientos porque nacen de la fe y no de la conciencia crítica pero quería darte las gracias por tu tiempo.
Un abrazo de un ateo.

Es una explicación lógica, sin duda. Yo sí comprendo tus planteamientos porque son los que he sostenido. Pero ya estamos en un terreno al que sólo la fe puede llegar.

Un filósofo cristiano bastante interesante, Fabrice Hadjajd, dijo, al ser preguntado que cómo había que dialogar con los ateos, lo siguiente:

Pienso que, ante todo, es necesario evitar las etiquetas. Es difícil definirse “ateo”. Pero si alguno se definiera así, para ser coherente no debería divinizar nada en lugar de Dios, ningún otro ídolo: dinero, técnica, comunismo… Hoy en día está de moda decir “soy ateo”, “soy homosexual”, etc… Nadie dice; “soy un hombre”. Lo importante para el creyente es comprender que ante él tiene siempre a un hombre. Uno que está como yo expuesto al pecado y a la muerte y que tal vez es un poco menos consciente del Misterio. Pero, como yo, es alguien rodeado por un desconocido. Antes de ponernos a discutir con un “ateo”, hay que sentir y vivir esta fraternidad humana: ¿sois capaces de reír juntos?, ¿y de cantar juntos? Sólo a partir de ese momento podremos dialogar. Los cristianos dicen que no hay que dormir con una chica antes de haber hecho todo el recorrido del noviazgo, y sin embargo al mismo tiempo existen cristianos que dicen que habría que discutir con el ateo sin pasar por un periodo de “noviazgo”: es una contradicción total.

Me gustaría pensar que, aunque el formato en que hemos planteado la conversación ha sido la de la discusión (amable), si sigo por menéame y voy conociendo a más meneantes, llegaremos a poder reír y cantar juntos hablando de otros temas donde sea más fácil el acuerdo.

Un abrazo de un cristiano.


#44 Caballo_Loco

Gracias por venir a compartir algo tan íntimo, además en un lugar tan dado a las críticas como menéame jejeje

Mi pregunta es sobre lo que más me ha interesado cuando leía la entradilla, donde hablas de una conversión. Veo que ya se te ha preguntado sobre el tema (por ejemplo en #30), así que leeré la respuesta cuando llegues a esa pregunta, pero quería insistir en ella porque me ha parecido que puede ser un aspecto interesante. En definitiva: ¿nos podrías revelar lo que buenamente puedas de cómo fue tu proceso de conversión? Me interesa sobre todo saber si fue a raíz de reflexionar ante experiencias cotidianas, o bien a raíz de alguna experiencia de tipo místico/espiritual, que tengo entendido que a veces se dan, en un grado de intensidad u otro.

Por otro lado, como al leer tus comentarios me parece que no eres de los que se molestarían si se les menciona un libro que en principio no es muy católico (aunque habla mucho de Jesús), pero como te he visto abierto a explorar nuevas ideas, me atrevo a mencionarte un libro bastante heterodoxo pero que a mí en cierto modo me cambió la vida, la manera de entender las cosas. Se titula «La desaparición del universo», y su autor se llama Gary Renard. Habla ante todo de cómo "reencontrarnos" con Dios, entendido como nuestro verdadero Ser porque es un libro de enfoque no-dualista; centrado en Jesús y sus enseñanzas, pero desde una óptica mucho más allá del cristianismo tradicional (en un enfoque según el cual Dios es solo Amor, y no hay infierno, etc). Ya está mencionado, y si no te interesase a ti, de todos modos podría interesarle a algún otro lector de menéame que lea esto y disponga de tiempo y ganas para leer algo así.

En cualquier caso, gracias por pasarte por aquí, y a ver si comentas algo sobre lo que dije: tu conversión. Saludos.

PARTE 3

Así llegaron las Navidades. Con P no mantuve demasiado el contacto, más allá de un mail o dos, pero con I tuve una relación cada vez más intensa. Nos escribíamos todos los días, a menudo más de un mensaje largo. Yo estaba al tanto de todo lo que pasaba en su mundo y ella del mío. Compartimos muchísimas confidencias.

Después de las Navidades seguí manteniendo una relación parecida con I, mientras que con P, sorprendentemente, el nivel de cercanía y complicidad creció muchísimo. Así fueron progresando las cosas (y el nivel de tonteo) hasta empezamos a salir. Era mi primera novia, y yo también su primer novio. La inexperiencia tuvo sus cosas malas y buenas. Por un lado, ambos teníamos mucha ilusión de que todo fuera bien, pero por otro éramos torpes y nos equivocamos en muchas cosas. Yo desde luego soy consciente de muchos errores que cometí, y de los que no puedo estar más arrepentido. El principal de todos ellos fue la falta de sinceridad.

Fui sincero con ella en lo relativo a mi tendencia sumisa (luego hablaré más sobre ello), pero no respecto a lo que sentía por I. Si no lo hice no fue por cobardía, sino porque creía que era algo que se terminaría pasando, que con el tiempo se iría solucionando, y que no era necesario meter un elemento más de inestabilidad en la relación. Cuan equivocado estaba.

En las primeras semanas ya quedó patente que ella no me despertaba mucho deseo sexual (pero sobre todo por mi adicción, eso ya lo tengo claro ahora, que me hacía muy difícil todo). Yo no me conocía en ese aspecto lo suficiente como para antes de empezar con ella haber intuido qué es lo que podría pasar, pero así fue. Ella me parecía guapa, pero digamos que su belleza me despertaba ternura, me ponía de buen humor y me daban ganas de besarla, pero no despertaba nada más en mí. Ni siquiera mi lado sumiso una vez que lo saqué del armario. Ella no era dominante, y aunque dijo que estaba dispuesta a intentar introducir algún elemento de dominación para ver si la cosa podía funcionar, yo no fui partidario. Le dije que no quería porque prefería intentar que funcionara de forma normal, pero en el fondo creo que no quería porque ella no me despertaba ningún deseo de sumisión (que para mí iba muy ligado al deseo sexual), y no veía que esto fuera a cambiar por una actuación por parte de ella.

El problema de la falta de deseo quedó aparcado hasta el final de la relación. Fue nuestro elefante en la habitación, como se suele decir. Hablamos de la posibilidad de ir a un sexólogo y hacer terapia de pareja, pero también quedó aparcado. Quizás si hubiéramos seguido lo habríamos intentado, pero la verdad es que confío poco en el éxito de esas terapias.

Hago un inciso para decir que por entonces yo no había tenido aún la conversión. Y por eso me planteaba la posibilidad de tener relaciones antes del matrimonio. Aunque no llegamos a hacer nada.

En lo que respecta a I, la situación se fue volviendo más difícil e inestable. Le entró un ataque de celos. No porque ella me quisiera (esto nunca lo he sabido a ciencia cierta), sino porque me quería como amigo en exclusiva, y sabía que ya no podría prestarle la atención que le estaba prestando hasta ahora teniendo novia. Yo hice lo imposible por compatibilizar ambas cosas, y éste fue otro de mis errores.

Mi idea fue seguir con la situación igual o parecida hasta que I hiciera su último examen en junio. No quería que bajo ningún concepto se hundiera o se pillara otra depresión que podría costarle el aprobado. Así que seguí estando ahí a mi manera, mandándole mails, música cada mañana y continuando con mis detalles continuos. Esto, obviamente, a mi novia no le hacía mucha gracia, pero yo siempre le explicaba que era algo temporal y le decía que cuando ella hiciera su examen se acabaría todo.

Este periodo fue como caminar por una cuerda floja. Un centímetro a la izquierda y me llevaba una bronca o decepción por un lado, y un centímetro a la derecha y me las llevaba por el otro. Me supuso un estrés tremendo, hasta el punto de que casi olvidé que yo también estaba opositando (y de hecho tenía mi último examen poco antes del de I). De verdad que en esos momentos mi oposición era lo que menos me preocupaba: mucho más importante era para mí la estabilidad emocional de P y de I.

También en esos meses reflexioné mucho sobre mis sentimientos. Por P sentía un amor muy grande y tierno. Ella me llenaba todos los vacíos de cariño que pudiera haber en mi vida. Y nos reíamos, lo pasábamos bien, hacíamos cosas juntos que nos divertían. Pero en otros sentidos no era tan profundo y tan intenso como con I. I me daba justo eso: intensidad, peligro, aventura, reto, desafío intelectual, deseo. Ella era un volcán de emociones, tempestuoso, volátil, y eso la hacía mucho más excitante. Y, además, empecé a sentir cada vez más (aunque todavía en forma muy latente) un deseo sexual (con trazas de sumisión) hacia ella.

Eran dos mundos opuestos que me gustaban y me llenaban por igual. Jamás había vivido algo así. Pensaba continuamente si me estaba volviendo loco o si de verdad podía quererse a dos personas. Y un día de locura le dije a I lo que sentía, no con intención de que ella hiciera nada, ni tampoco era un ofrecimiento para nada. Mientras estuviera con P no iba a hacer nada con ella, al menos eso sí lo tenía claro. Era simplemente para que lo supiera, aunque ahora también veo evidente que fue un error. Ella me dijo que también había tenido dudas acerca de si sentía algo por mí o no, pero que finalmente creyó que no, que en realidad, si había sentido algo por alguien había sido por P (no era lesbiana, pero alguna vez se había sentido atraída por chicas). Y ahora nada, ninguno de los dos. En fin, esto lo cuento sólo para que se aprecie la complejidad del triángulo que se creó entre nosotros.


#103 Fantasma_Opera

Gracias por el halago y tu interés.

Respondo a tu pregunta con mucho gusto, pero soy de los que piensan que la religión, la fe, la creencia en Dios, es algo íntimo de cada uno, más incluso que... yo que sé, por ej. la historia personal (infancia, adolescencia, juventud, pasado inmediato, etc.) que condiciona gran parte del carácter y forma de ser de cada uno, y como tal, la discreción y la humildad deben prevalecer por encima de todo. Esto se puede interpretar como cobardía ante el panorama actual, que acosa y humilla públicamente a los que creemos, y aunque algo de eso hay, sobre todo aquí en menéame (soy humano e imperfecto), yo me refrendo más en desvincular ese sentimiento de toda interpretación pública ajena para mantenerla genuina y aislada de posibles manipulaciones, tanto positivas (tu halago) como negativas (formar parte de una comunidad cuya jerarquía está más corrupta que los fariseos del templo, que ya es decir). Por eso rehuyo las congregaciones religiosas (no voy a misa ni a cualquier acto público en nombre de Cristo), por eso casi nunca hablo de mis convicciones religiosas, por eso aún creo en la esperanza y el altruismo, y sobre todo, por eso estoy en contra de imponer a nadie mis creencias o las reglas sociales que derivan de ellas.

Respecto a cómo se me ocurrió esa oración, no sabría decirte exactamente: de pequeño leía mucho la biblia (una versión para niños, obviamente), y conforme iba creciendo y mis ideas evolucionaban, pensé que esa frase condensaba perfectamente toda la inquietud religiosa que podía sentir en circunstancias adversas: dolor, sufrimiento, desánimo, cansancio... y la elegí como fuente de fuerza para serenarme, aguantar y seguir adelante.

Espero haber satisfecho tu curiosidad. Un saludo.

Muchas gracias por aclararlo, desde luego me ha gustado mucho leerte.

Repito que la oración me parece una maravilla para esos momentos adversos que describes, y entiendo que te dé fuerzas.

Comprendo tus reservas, aunque creo que por otra parte este mundo tan materialista en que vivimos necesita que de alguna manera los que tenemos un ápice de esperanza intentemos llevar esa lucecita allá donde podamos. No creo evidentemente en las imposiciones ni en las predicaciones a gritos en las plazas públicas. Pero dado que existe mucha hostilidad hacia quien profesa una fe -cosa que no me enfada, pero que me causa mucha tristeza, sobre todo por la simplificación que se hace del fenómeno- decidí animarme a hacer esto en menéame... Confío en que, a pesar de que este acto y mis respuestas tengan algo de "predicador callejero", de algo haya servido para alguien, al menos para no ridiculizar en otra ocasión al que no cree lo mismo que él.

Un saludo y gracias.


#13 patbure

¿Por qué sabes que existe Dios?

A veces las preguntas más sencillas son las más relevantes. Ésta sin duda lo es. Lo primero que diría es que no "sé" que existe Dios. Más bien creo que existe. Ortega hacía una interesante distinción entre ideas y creencias. Las ideas se tienen; en las creencias se está. Desde mis creencias (que serían como los paradigmas de los que hablaba en otros mensajes) tengo ideas. Pues bien, en este sentido, Dios es una creencia que envuelve a todas las demás, y que sustenta la mayoría de mis ideas. No es una idea a la que se llegue mediante arduos razonamientos, sino un punto de partida, un fundamento de todo el sistema. Por eso creo que las explicaciones sobre por qué se cree en Dios en realidad son justificaciones a posteriori camufladas de otra cosa. Cierto que las lecturas, el ambiente familiar y social, las experiencias, etc., pueden preparar el camino, pero son sólo eso, una preparación para que, en cierto momento, ante cierta experiencia vital, de tipo existencial, se produzca la conversión. Como me han preguntado cosas parecidas (¿qué me llevó a la conversión? ¿por qué el catolicismo y no otra religión?) profundizaré más en otros mensajes.


#17 Personalidad-Publica

¿No te das pena al saber que estás siendo contradictoryman?

Es posible que caiga en contradicciones, no creo que nadie esté libre de ello. Hasta los más escépticos, como Hume, reconocían que tenían que dejarse el escepticismo en casa para poder dar un paso en la calle, confiando -irracionalmente para ellos- en la realidad exterior tal y como la captaban sus sentidos. Hasta los más reduccionistas, como quienes opinan que la voluntad y el libre albedrío son una ilusión producida por un cerebro que no sería diferente a un ordenador (salvo por una complejidad superior en muchos órdenes), actúan en su día a día confiando en una libertad que, si no existiera, eliminaría el sentido de todos sus actos.


#51 Patxi12

Como científico sabrá que Dios no es necesario para explicar la existencia del Universo, de la materia, o de las partículas y fuerzas elementales. Y por el principio de economía si algo no es necesariio....
Otra cosa es que creas que hay otro universo donde residen las almas (o las ideas como diría Hegel).
Por otra parte puede que pienses como Descartes, que puesto que sólo podemos estar seguros de la existencia de nuestra mente (porque pensamos), eso demuestra la existencia del alma (o el espíritu, o como le quieras llamar), y que esta sobrevive a nuestro cuerpo. Yo personalmente pienso que la neurociencia actual explica con meridiana claridad que cuando nuestra actividad cerebral cesa, sencillamente morimos.

No es necesario, pero tampoco la materia puede explicarse a sí misma. Yo diría que es un empate. Vale que la navaja de Ockham diría que en ese caso la hipótesis más sencilla es la buena... ¿Pero siempre se cumple dicha ley? ¿Y en qué sentido una es más sencilla que otra? Porque si hablamos sólo de la creación de la materia, vale, aunque nos quedaríamos siempre con la duda infranqueable de "¿por qué algo en vez de nada?". Pero es que hay muchas más cosas que la hipótesis de Dios puede explicar. Como:

- El sentido moral del ser humano.

- La libertad humana

- Los fenómenos sobrenaturales y los milagros.

- La propia ciencia, las matemáticas. El hecho de tengamos inscrito, al igual que la huella moral de Dios, la huella de su Razón.

- Daría sentido a un mundo en el que la justicia es imposible (la verdadera justicia sólo puede ser escatológica).

- Ayudaría a conllevar el mal en el mundo, que pese a que parece la negación de Dios, es en realidad la afirmación de que el Dios posible es un Dios que ha venido a sufrir en el mundo, como hizo Jesús. De hecho, ante la crítica de que el cristianismo es una invención humana, cabe oponer la afirmación de que no estaba al alcance del hombre imaginar un Dios que se hiciera tan pequeño, tan sufriente. Precisamente el hombre, como ser herido por el pecado del orgullo, suele imaginar a Dios de forma majestuosa, soberbia, gloriosa, y hasta violenta, caprichosamente a su favor. Encontramos esos calificativos a veces en el Antiguo Testamento, y si es cierto que seguramente traslucen aspectos de Dios, no es menos cierto que en Jesús todos esos adjetivos se invierten de forma escandalosa.

Ninguna de las cosas anteriores satisfará del todo las dudas, está claro. Pero al menos, para mí, tienen cierto valor.

No pienso en estos aspectos ni como Hegel ni como Descartes. Intento no caer en dualismos de ese tipo. Aunque por otra parte no estoy tan seguro de que la neurociencia haya demostrado eso, hay que tener cautelas ante afirmaciones así. Incluso hay temas que habría que estudiar con más calma, como el de las experiencias cercanas a la muerte. No sé si todo eso es un bluf o hay algo de verdad en ello… Si puedes justificar la afirmación sobre la neurociencia te lo agradecería.


#52 Patxi12

Evidentemente es mi opinión, por supuesto, pero reconoce al menos que es una opinión bien fundamentada.
Y no es desolador vivir así: sabes que tienes una vida e intentas aprovecharla al máximo, aunque reconozco que para un ateo morir tiene que ser más duro que para un creyente...

Por supuesto que lo reconozco, yo he sostenido esa misma opinión durante muchos años. Y sí, es cierto, se termina aprendiendo a vivir así...


#127 pablicius

Diferentes teólogos han ensayado diferentes explicaciones ¿No crees que si la explicación fuese evidente, no habría que "ensayar diferentes explicaciones"? Esos ensayos sugieren que ninguna explicación es satisfactoria...

Bueno, no es un problema sencillo, claro está. La hipótesis contraria, por otro lado, también tiene sus problemas sin resolver. Fundamentalmente, explicar cómo la materia, en principio sujeta a las leyes de la física, puede llegar a alcanzar mediante el proceso evolutivo cualidades "espirituales" tales como libertad y autoconsciencia. Tampoco creo que haya por ahora explicaciones satisfactorias desde el lado de la ciencia, salvo las que nos reducen a puras máquinas alegando que la libertad es una mera ilusión creada por el cerebro (explicaciones que, aunque coherentes, no me convencen porque niegan algo que experimento en cada instante de mi vida).

Por algún texto de Ratzinger he podido entender que para la Iglesia ambas teorías (creación y evolución) son correctas y compatibles si se miran en sus correspondientes planos: evolución en el fenomenológico y creación en el ontológico. La fe en la creación, supuesta la hipótesis evolucionista, significaría el convencimiento de que, como afirma la Biblia, el mundo como un todo procede del Logos -esto es, del Sentido Creador, que es en última instancia Amor-. El ser temporal estaría envuelto por el único acto creador de Dios, quien le conferiría así unidad en su fragmentación, unidad en la que reside su sentido, que no es comprobable directamente para nosotros, pues no vemos el todo, sino sus partes. A este respecto, me viene a la cabeza una metáfora que decía mucho Escrivá de Balaguer: "de la voluntad de Dios nosotros comprendemos lo poco que podemos, pues, si comparamos su obra con grandioso y bello tapiz, nosotros veríamos la parte de atrás del mismo, el entramado de hilos".


#47 Duke00

Pero por la impresión que me da, aún cuando te considerabas ateo/agnóstico ya estabas muy metido en el mundo religioso. Sea por el entorno personal o por otra razón, en tu historia tampoco da la impresión de que dejases de creer en la iglesia demasiado. Incluso el hecho de considerar tu experiencia como un pecado, cuando por lo que se intuye, son cosas que pueden pasar por mucho que pueda ser duro asumirlo.

Por todo esto no parece por tu relato que hubieses llegado a ser realmente ateo, si acaso agnóstico. De cualquier forma, ¿no crees que la Iglesia es tan solo una institución humana y como tal las "verdades" (de las que hablas en otro comentario) que propugna son salidas de humanos y no tienen nada de divino? ¿O crees que Dios les da ordenes directas a los dirigentes acerca de las reglas que debe seguir la Iglesia, siendo que estas formas de pensar fueron evolucionando durante la historia (Dios quizás se aburría y cambiaba de opinión)? ¿Por qué aparte de convertirte a católico convencido, crees que debes dar tanta importancia a la institución de la Iglesia como se intuye en tus mensajes?

Y en ese sentido, ¿que opinas de asuntos controvertidos como el aborto, el matrimonio homosexual o los anticonceptivos? ¿Tienes la misma opinión que la iglesia? Si es así, ¿antes de tu "conversión" opinabas distinto?

Quizás demasiadas preguntas, pero están bastante enlazadas entre ellas.

Sigo en otro mensaje.

Voy ya más en concreto con las preguntas. En efecto, ateo no fui, sino agnóstico. Antes creía que la Iglesia era una institución humana, y ahora pienso que no. Hay una cosa sorprendente, y es que, pese a toda la podredumbre que ha habido en la Iglesia, pese a todos los papas que han tenido muy poco de santos, nunca en un Concilio o en una declaración solemne de un Papa se ha proclamado una herejía que sea contraria al mensaje de Jesús. No es que los dogmas no evolucionen, sino que la reflexión teológica, junto con la evolución histórica del ser humano, hace que poco a poco vayamos entendiendo mejor los puntos más oscuros de la fe, aunque habrá misterios que siempre permanecerán insondables, por mucho que tratemos de envolverlos en la razón humana. Y precisamente las herejías son mojones en el camino, que ayudan a la fe a mantenerse y a definirse mejor. Siempre he visto la doctrina católica como la síntesis de muchos contrarios: gracia y libertad; bien y mal; Dios y hombre; cuerpo y alma, etc. Cuando se pone excesivo énfasis en uno de los dos polos se cae en la herejía. Por ejemplo, los gnósticos, que afirman que toda la realidad material es mala, y que el alma es prisionera del cuerpo. Que la Iglesia haya caminado siempre por esa cuerda sin caer en los abismos me resulta sorprendente, sí.

Yo no creo que Dios dé órdenes directas a los dirigentes, no funciona así. Pero creo que el Espíritu Santo de alguna manera asiste a la Iglesia. ¿Cómo? No lo sé. Pero Jesús le dijo a Pedro "Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán sobre ella".

Una cosa que suele causar rechazo es la parte del credo en que se dice "creo en la Iglesia, una, santa, católica y apostólica". Pero aquí la santidad no debe entenderse de un modo literal. Casi mejor, si tienes tiempo y ganas, te remito a un texto de Ratzinger bastante bueno:

es.catholic.net/op/articulos/21943/cat/133/creo-en-la-santidad-de-la-i

En la valoración que le doy a la Iglesia han tenido importancia los santos cuyas vidas he leído, algunos sacerdotes buenos que he conocido (los hay también malos y pecadores, por supuesto), y, casi diría que muy especialmente, el Papa Benedicto XVI. Sus escritos me han iluminado durante todo el camino de mi conversión, y me siguen cautivando como pocos teólogos.

Los asuntos controvertidos merecen tratarse con detenimiento uno por uno, porque no son sencillos. Puedo decir que de los tres que citas, en el único en el que opinaba antes de la conversión lo mismo que ahora -aunque con menos convicción- era en el aborto, porque veía claro que se trataba de un ser humano, aunque fuera en potencia, y me parecía que había que defender esa vida incipiente. Respecto a los otros dos temas, poco a poco voy comprendiendo la postura de la Iglesia, pero es más complicado. Mi visión del sexo y del amor va evolucionando paulatinamente en esa línea, y además me doy cuenta del efecto tan positivo que ha tenido en mí como persona, en mi felicidad y en la plenitud de mis relaciones. Es curioso porque antes todo era una oscuridad muy grande, y ahora comprendo cosas que creía imposibles. El "yo" de hace unos años diría que estoy comulgando con ruedas de molino, pero el "yo" de ahora no lo ve así. Creo que me he extendido bastante más de la cuenta ya, pero si interesa que desarrolle mi opinión sobre estos temas polémicos puedo hacerlo.

Muchas gracias por tus interesantes preguntas.


#24 Duke00

Ya que lo dejas caer en la entradilla, ¿que es lo que te llevó a convertirte del ateismo/agnosticismo a ser un religioso devoto?

Como he dicho algo más arriba, hay cosas que te van preparando. En mi caso, fueron sobre todo algunas amistades y lecturas. Los libros que más huella me dejaron fueron las cartas del diablo a su sobrino, de CS Lewis, las encíclicas de Benedicto XVI (sobre todo, Deus Caritas Est y Spe Salvi) y algunos que otros fragmentos de autores cristianos, como Chesterton.

Pero esto no es suficiente. Al final, fue una experiencia muy dura, de pecado personal, que viví la que me hizo sentir la necesidad inmensa de ser perdonado. Eso me llevó a hacer el camino de Santiago, que no terminó de darme las respuestas que buscaba, pero que me puso, valga la redundancia, en camino. Y poco a poco fui dándome cuenta de que era Dios quien podía perdonarme y era la Iglesia la que en su nombre podía hacerlo. Y que, además, la verdad sobre el ser humano, sobre el amor, sobre la virtud y el pecado, estaba en la Iglesia. Fue como una iluminación súbita, como un volver a casa (pues la casa es la infancia, y en la infancia yo tenía fe de niño), todo cobró sentido. Entendí o creí entender quién era.

Sin entrar mucho en detalles, la experiencia tuvo que ver con enamorarme de una chica mientras que al mismo tiempo tenía novia. Esto es como no decir nada, pero bueno, para que no quede la curiosidad de sobre qué podía ser. Si alguien quiere más detalles, por si puede servir para algo, puedo contarlos.


#56 oliver7

¿Por qué la Biblia se centra tanto en la zona de Israel, Palestina, Egipto y por ahí, y deja en el olvido a Oceanía o América? ¿No sería que aquellos que escribieron los libros eran de por allí y ni conocían estas tierras? ¿Acaso los nativos americanos no podrían haber llegado a Dios de un modo similar? De eso modo no habría más que una religión teosófica cuanto menos. Esto me hace pensar que Dios es un invento del ser humano.

Al igual, que cuando uno escucha a Cardenales y Obispos estar en tanto pecado mortal y que continúen cometiendo atrocidades a sabiendas que en ese caso irían al infierno. Y si ellos que son quienes más conocen la palabra de Dios, ¿no será que ellos sí saben realmente la verdad y por ello no se arrepienten? Recuerdo en una entrevista de Jordi Évole a un Arzobispo que pasaba algo así.

Una vez pregunté a un cura que me dio clase, que porqué la Biblia no era racional para entender las cosas sin interpretaciones, ya que 2+2 es lo mismo en Cuba que en Pekín y en todas partes. ¿No debieran ser así los dogmas? Que no caen en distintas interpretaciones y por tanto en más de 1000 ramas del cristianismo por ejemplo. Me dijo que la Biblia es un libro de fe no de ciencia.

Saludos.

Muy buena pregunta.

El Catecismo de la Iglesia dice "Dios, en todo tiempo y en todo lugar, se hace cercano del hombre: le llama y le ayuda a buscarle, a conocerle y a amarle con todas sus fuerzas". Bien, la Revelación ha sido un acontecimiento -o mejor, proceso- histórico, que ha ido desenvolviéndose mediante un pueblo concreto (Israel), en un tiempo concreto (desde Abraham y los profetas hasta hoy) y en un lugar concreto (Oriente Próximo), y que ha tenido como punto álgido a Jesucristo, una persona particular. Esto por una parte es maravilloso, y nos habla de cómo Dios se entreteje en la historia del hombre, haciéndose Él mismo historia; de cómo Dios actúa en lo pequeño (el pueblo judío, el más miserable de todos los pueblos de la época, el hombre Jesús, hijo de un carpintero), etc. Pero por otro lado es un misterio que produce perplejidad, como bien has preguntado.

¿Qué podemos decir de todos los que a lo largo de la historia han muerto sin tener noticias del Dios vivo? ¿Qué podemos decir de los que vivieron antes de Jesús? ¿O de los nativos americanos antes de que Colón les trajera el Evangelio? Como respuesta parcial, cabe decir que la Iglesia siempre ha dicho que los hombres de buena voluntad pueden salvarse sin haber conocido a Jesús. Y creo que la justicia divina no será igual de rigurosa con quien no ha tenido la suerte de conocer el Evangelio, lo cual indica que el haber nacido en un lugar cristianizado conlleva una mayor responsabilidad. Hay un texto que a mí me parece maravilloso, la Declaración Dominus Iesus (escrita por Ratzinger), en la que se habla de temas muy relacionados. Se puede leer aquí:

www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfait

Un extracto de la misma dice "para aquellos que no son formal y visiblemente miembros de la Iglesia, la salvación de Cristo es accesible en virtud de la gracia que, aun teniendo una misteriosa relación con la Iglesia, no les introduce formalmente en ella, sino que los ilumina de manera adecuada en su situación interior y ambiental. Esta gracia proviene de Cristo; es fruto de su sacrificio y es comunicada por el Espíritu Santo". Yo entiendo que además de esa gracia Dios ha inscrito en nuestra conciencia una ley moral a la que podemos acceder mediante la lectura de nuestra alma. Por eso la moral cristiana no es heterónima, sino también autónoma. Y por eso todos, no sólo los cristianos, tenemos en la conciencia una lucha contra el pecado.

Por otro lado, también resulta interesante pensar que uno de los pueblos más pequeño de los que habitó en Oriente Medio, tierra de grandes Imperios, fue el que finalmente conservó su fe hasta el final, mientras que las religiones de otros pueblos se han perdido en la historia (por cierto, algunas de ellas muy bárbaras, con sacrificios humanos por ejemplo, lo que quizás explica algo la dureza de la condena de los ídolos extranjeros por parte de los profetas, aunque siempre que nos acercamos a ese tiempo todo parece muy extraño y difícil).

Por supuesto siempre cabe dudar de todo y decir que es un invento humano, pero muy mal le fue por ejemplo a los profetas del Antiguo Testamento como para inventarse historias así. Típicamente denunciaban la corrupción de los reyes, la injusticia de sus sociedades, y esa denuncia les provocó muchas persecuciones y martirios.

Por último, una reflexión, ¿habría tenido más sentido que Dios se revelara de manera particular a todo pueblo, o incluso a todo hombre? No lo sé, responder a esto sería pretender entender los planes de Dios. Pero sí es cierto que el hecho de que la Encarnación sea un fenómeno único en la historia lo hace más sublime, acorde con la infinita majestuosidad del hecho de que Dios se haga hombre.

Sobre las dos últimas preguntas: diría que el mal no tiene límites y afecta a todos por igual. Aunque comprendo perfectamente que quien por ejemplo haya sufrido abusos de un sacerdote pierda la capacidad de creer en la Iglesia. Es algo tan terrible que no admite justificación alguna… Lo de los dogmas no sé bien a qué te refieres. No son leyes matemáticas, claro, se basan en la fe, en la confianza en la persona que te los transmite.


#55 oliver7

¿Has visto las películas The Man from Earth y/o La última tentación de Cristo? En caso afirmativo, ¿qué opinas?

Por otro lado, ¿no crees que la Iglesia Católica se ha amoldado siempre a la sociedad para no perecer? Como asi lo reflejan los distintos Concilios. Tal vez algún día, si se quedasen sin devotos aceptarían a los gays y que las mujeres pudiesen dar misa por ejemplo. ¿No ocurre lo mismo con la existencia de un Dios o Demiurgo? Puesto que se pudiese demostrar la existencia, la no existencia como tal tampoco se podría demostrar, salvo tal vez conociendo todo el Universo. Y que por esta razón, la Iglesia se acomode y adapte, diciendo incluso que si existiesen otras especies extraterrestres, ¿también fuese Dios quién las crease? Pero en ningún Evangelio se cita nada fuera de la Tierra si no me equivoco.

¿Considerarías viable la idea de la panspermia y que Dios no fuese más que una especie de biólogo extraterrestre?

Por último, si se lograse la inmortalidad humana, celularmente hablando, ¿no iría esto en contra de las leyes de Dios? "De polvo naces y en polvo te convertirás".

Gracias por participar. De un agnóstico teísta a día de hoy.

Hola. No, no he visto ninguna de esas dos películas, aunque les tengo ganas, sobre todo a la segunda.

Yo no veo que se haya amoldado tanto históricamente. De hecho, hoy en día la distancia entre las posturas de la Iglesia y las de la sociedad es muy grande (también lo fue por ejemplo durante el Imperio Romano). Sí es verdad que las reflexiones teológicas van aportando más luces a la comprensión de los textos, y que los avances históricos y filosóficos también contribuyen a que podamos mirar con luz nueva la realidad toda, incluida la fe. En todo caso, si tienes algunos ejemplos concretos podemos debatirlo, pienso que podría ser interesante.

La Iglesia acepta a los homosexuales, sólo dice que los actos homosexuales son pecado. Es diferente, aunque comprendo que resulte muy difícil de aceptar. Quizás cambien la manera en que se dice esto, pero no creo que nunca se ponga en plano de igualdad la relación homosexual que la heterosexual. Respecto a las mujeres, como el sacerdote en la misa hace el papel de Cristo, y Cristo era hombre, dudo que algún día esto cambie. Ha cambiado en otras confesiones cristianas que han dejado de creer en la transubstanciación, y que por tanto contemplan de manera diferente la Eucaristía. Lo que sí ocurrirá, espero, y ya poco a poco se empieza a notar, es que las mujeres ocuparán mayores puestos de responsabilidad en la Iglesia, y que el genio femenino tendrá lo mismo que aportar que el masculino.

Respecto a los extraterrestres, soy muy escéptico, aunque quién sabe. Sería toda una revolución si encontráramos inteligencia alienígena no humana, y seguro que la teología tendría que dar cuenta de ello de una manera que no soy capaz de prever. Por ahora yo me centro en lo que veo, que es el ser humano. Algunos teólogos dicen que no sería un problema y que tratarían de convertir y bautizar a esos extraterrestres, pero yo eso lo siento un poco ridículo. Si llegara ese caso no sé qué pensaría. Pero por ahora, como hipótesis, lo considero poco probable.

Lo de la inmortalidad sí sería más problemático, jeje. Por un lado iría contra las leyes de Dios en el sentido que dices. Pero quizás no ocurriría nada, en el sentido de que los que decidieran no morir ya habrían tenido su recompensa, y a lo mejor se estarían perdiendo una existencia mejor. Esa hipótesis empieza a ser más probable y reconozco que me resulta inquietante. No creo que sea lo que Dios quiere para nosotros. Pero comprendo perfectamente que resulte esperanzador para muchos. Yo tendría también la duda de si conectarme o no, claro.

Gracias a ti, agnóstico teísta, me recuerdas a mí hace unos años...


#22 LuisPas

Que tal llevas lo de la resurreccion de la carne? si resucita todo el mundo con la segunda venida de Jesucristo no hay sitio para todos... tambien imagino que crees que todos resucitan en su forma ideal, pero ... como resucita un manco de nacimiento? o alguien con deficiencias Psiquicas?
Ciaoo!

Sinceramente has dado con una de las preguntas que más dificultades me presenta. Muchas veces he pensado sobre ello, y no lo sé. Tengo un primo que tiene un gran retraso, que padece autismo, epilepsia y otros problemas no diagnosticados. Cuando convives de cerca con una persona así, es inevitable que te hagas esa pregunta. Por un lado, intento no caer en el dualismo: no somos almas aprisionadas en un cuerpo. Somos un cuerpo con todas sus consecuencias. De ahí viene lo de la resurrección de los cuerpos: la vida humana se da en forma corpórea, y si no resucitáramos en cuerpo y alma, no tendríamos una vida que llevara lo que hicimos en ésta a plenitud; sería una vida muy otra, discontinua respecto a ésta. Pero por otro lado, como decía, esa pregunta es inevitable.

Aunque sea un misterio para mí, estoy seguro de que la justicia de Dios es muy superior a la de los hombres, y de que estas personas que sufren una desgracia así tendrán su recompensa. Y además, creo que caemos en el pecado de compararnos demasiado entre sí, y quizás cada persona tiene, en esta vida y en la otra, su medida propia de la felicidad y la plenitud. Mi primo es, muy a menudo, feliz. Seguro que en la otra vida lo será con mucha mayor plenitud y será mirado por Dios con más ternura de la que jamás han puesto sus padres (y eso que sus padres son ejemplares y lo quieren con locura). ¿No será esto un premio enorme para él, que no tiene por qué medirse en relación a los de otras personas?

En fin, sé que no respondo a la pregunta, pero no quería dejar de decir algo, aunque sea un balbuceo torpe.


#97 Caballo_Loco

Gracias por tu detallada y sincera "mini-autobiografía espiritual". He acabado de leer todas las partes (no ha habido problemas con el orden, venían las 10 partes ordenadas en el hilo principal) y ha sido inspirador leerte. Se nota mucha bondad en ti, aparte de sinceridad.

Como conclusión, diría que lo importante es cuando nos vamos abriendo a Dios (y mejor aún si no lo dejamos en una mera teoría o creencia, sino abrirnos hasta el punto de permitir que nos revele Su experiencia —que es siempre de paz, amor, plenitud, unidad). En mi caso, en vez del catolicismo —el cual respeto, evidentemente— estoy siguiendo otro camino, pero la meta es la misma: Dios. Yo no he tenido experiencias místicas, pero como "compensación" más que satisfactoria, sí he llegado a un estado de paz interior casi constante, independientemente de las circunstancias externas (incluidas muertes de familiares, enfermedades, relaciones, situación económica o lo que sea). Y para mí la paz interior está bien. Es una buena base para seguir uno abriéndose a Dios. Aunque sé que lo que realmente Dios quiere para nosotros es más que cualquier cosa que podamos imaginar: el final del camino espiritual no es mera paz interior, es muchísimo más, es indescriptible, en palabras pudiéramos nombrarlo como la experiencia de "unión con Dios", no hay felicidad comparable a eso, según dicen las diversas tradiciones (en los caminos espirituales hablan de "iluminación", mientras que en el que sigo yo, aunque también se usa ocasionalmente la palabra "iluminación", se usa más frecuentemente la palabra "resurrección", refiriéndose a lo mismo; o incluso otras, como "salvación", o "paz que supera todo razonar").

En fin, Dios nos brinda a todos nuestro caminito, y simplemente vamos fluyendo conforme vamos eligiendo abrirnos a Su Amor. En la tradición que yo sigo, se considera la "falta de Dios" como una ilusión (un sueño), y despertar de ese sueño es volver a la Verdad, a Dios, y una cosa que me gusta del camino que sigo es que se asegura que todos llegaremos a despertar del sueño. Nadie quedará fuera, porque el Amor de Dios ha provisto que la Luz de Su Bondad llegue a todos. Yo confío totalmente en eso. Como humano puedo equivocarme, pero dada la paz interior que ya me ha llegado en gran medida, la confianza me viene ahora de manera muy natural.

El camino que sigo se centra principalmente en el perdón, pero no en lo que usualmente se conoce como perdonar, sino en un perdón mucho más profundo, que abarca nuestra mente inconsciente para eliminar los obstáculos o actitudes con los que nos cerramos a Dios (en gran parte inconscientemente). Explicar ese perdón no es breve, por eso te mencioné un libro sobre el tema por si te interesara sondear esta manera de buscar a Dios. Quienes buscan, encuentran.

Un abrazo y gracias por compartir tu proceso de conversión con algunas de tus circunstancias biográficas. Que te vaya todo bien y encuentres la plena felicidad, que como sabes, se encuentra en Dios y Su Verdad.

Muchísimas gracias a ti por dedicar tu tiempo a la lectura y por tus palabras. Me alegro de que te haya resultado interesante. Confieso que es algo que tenía más o menos escrito, sólo tuve que editar más o menos alguna parte, jeje, pero en todo caso, aunque temía que resultara extraño compartir algo autobiográfico tan "excesivo", tenía también la esperanza de que permitiera entender mejor a qué me refería con lo que me llevó a la conversión, y me alegro de comprobar que así ha sido en tu caso.

Me han gustado tus reflexiones, que desde luego podrían hacer suyas los grandes místicos tanto cristianos como sufíes o de otras confesiones. Buscaré el libro, parece interesante. Está claro por lo que escribes que es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa, especialmente en este mundo tan desespiritualizado y materialista que nos ha tocado vivir.

Te deseo lo mismo, que sigas profundizando en esa plenitud y paz interior. Un abrazo.


#66 wochi

Las religiones han hecho mucho daño al mundo, la religión causa odios y guerras desde el principio de los tiempos hasta hoy en día. Si el mismo Dios pusiera en una balanza en el día del juicio final los actos buenos y malos de la religión esta iría al infierno de cabeza. Solo veo una posible justificación a la religión: encontrar consuelo de nuestra mortalidad y de la de nuestro seres queridos. ¿Somos tan incapaces de asumir el hecho de la muerte? ¿Realmente quisiéramos ser inmortales?
La razón y la ciencia son capaces de explicar el mundo. El sentido de la justicia, la integridad, la justicia, la empatia y la solidaridad son suficientes para poder querer el bien común y no hacer el mal a nuestro alrededor.
Ser bueno por "temor a Dios" es una bajeza moral cuando se puede ser bueno sin necesidad de premios ni castigos. Es un "ser bueno" que para mi rebaja la calidad del ser humano que actúa bajo esas premisas.
Con todos estos argumentos comprenderás que mi actitud hacia la religión es crítica y negativa, aún así creo que en el valor de la tolerancia y del vive y deja vivir, por lo que admito la religión siempre que se quede en las creencia personales y no influya en las leyes o instituciones.
¿Estarías los creyentes, en este caso católicos, dispuestos a vivir en una sociedad laica en la cual La iglesia no estuviera favorecida, sostenida, presente ni involucrada en el estado ni en la política?
Gracias por estar aquí y por tu actitud dialogante.

Muchas gracias a ti por preguntar, y a todos los demás por vuestra actitud igualmente dialogante. He disfrutado y aprendido mucho con este encuentro.

Me parecen críticas muy bien fundamentadas. Como ya he tocado temas parecidos, seré un poco más rapsódico:

- Para poner en la balanza lo que ha hecho la religión, tendríamos que conocer cómo sería un mundo sin religión, y eso es imposible. Por lo pronto, algunos experimentos ateos como el marxismo han generado también muchos muertos (Stalin, jemeres rojos, etc.). La religión, sobre todo la cristiana, predica esencialmente el amor y la paz entre todos los hombres. En su nombre se ha quemado y se han hecho cruzadas, siendo esto una contradicción que pesará para siempre sobre la Iglesia, evidentemente. ¿Pero tenemos derecho a pensar que sin la religión la historia habría sido más pacífica? ¿No nos habríamos seguido matando por posesiones, comida, mujeres, odios, incomprensiones, etc.? ¿No será justo admitir que, pese a todo el mal, la religión también ha permitido que aparezcan santos asombrosos como san Francisco Javier, san Juan Bosco, san Ignacio, san Felipe Neri…? ¿Y que ha dado consuelo y esperanza a los que no tenían nada más a que agarrarse?

- Asumir la mortalidad es muy duro, creo, si se piensa en serio. Y asumir la mortalidad de los seres queridos más. Cuando dices que si quisiéramos ser inmortales, probablemente viviendo una vida como la terrestre no querríamos, sería una condena cuando toda experiencia fuera ya una repetición de algo vivido (el infinito es demasiado vasto para que lo comprendamos). Pero quizás no es la manera de imaginar la vida perdurable. Quizás sea una vida fuera del tiempo, en plenitud. No lo sé. Pero seguro que es algo mejor de lo que podamos imaginar nosotros, porque el amor de Dios es más grande que el mayor amor humano.

- La razón y la ciencia pueden explicar muchas cosas acerca del funcionamiento del mundo, pero no sobre el sentido global de éste, ni sobre su origen. Y a mí me sigue costando explicar ciertas cosas (aunque no renuncio a que finalmente se pueda explicar). Por ejemplo, ¿puede la ciencia explicar qué son y por qué existen los qualia? Dicho de otra manera, ¿por qué dentro de un ser humano que grita hay un "yo" que sufre? ¿Y por qué un robot con la inteligencia artificial más sofisticada no sería jamás un "yo" sufriente? (Al menos, es lo que yo creo, es mi tesis, si interesa el tema podemos debatirlo más).

- Ser bueno por "temor a Dios" es bajo, quizás, pero es mejor que nada. Me explico: creo que todos tenemos un grado de moral natural al que nos resulta fácil llegar. A algunos nos cuesta menos dar lo que nos sobra, a otros les costará menos ayudar al que sufre, a otros evitar la envidia o los celos… Pero para vencerse o superarse a sí mismo hace falta un extra que es lo que los cristianos llamaos gracia. Pero esta gracia sobre todo la recibe quien la pide en la oración desde el amor a Dios, no desde el temor. Yo no creo que el miedo al infierno sea lo que más conciencias ha removido, sino el amor a Dios y el sentirse amado por Él.

- Por último, por supuesto, creo que la independencia de las esferas favorecería tanto a la Iglesia como a la sociedad civil. Otra cosa no es tolerable en una democracia. Y todavía probablemente hay cosas que mejorar, aunque se ha avanzado muchísimo en el último siglo.


#21 maslinux

Te respondo yo:
Si ocurre algo bueno-----------------------> Obra de Dios.
Si ocurre algo malo------------------------> Obra del Diablo
Si la pregunta es jodida de responder------> Los caminos de Dios son inescrutables

Es verdad que muchos abusan de ese tipo de argumentos. Es una de las cosas que siempre me ha espantado de la religión. Yo creo que es mucho mejor ser humilde y no atribuir a Dios y al diablo cosas que puedan ser explicadas de otra manera. Yo sí creo que ambos actúan, pero no creo que haya que hacer lecturas providencialistas de todo lo que sucede. Lo que sí es cierto es que ayuda en muchas ocasiones aprender a leer la propia vida con los ojos de Dios, que creo que es diferente. Hay un texto de Julián Marías (de su Antropología Metafísica) que me parece relevante en este sentido. Dice lo siguiente:

La vida posee una configuración que va cambiando con la edad, y la edad misma es un elemento decisivo de esa configuración. Pero lo interesante es que la experiencia consiste en poseer esa configuración proyectivamente, hacia el futuro. Nos poseemos personalmente gracias a que no nos poseemos nunca de un modo total, sino que estamos viniendo desde la irrealidad del futuro que se anuncia en la realidad de nuestro presente. Y esto hace que ni siquiera lo que es ya —el presente-—, ni aun lo que ha sido —el pasado— sea propiamente dado; en rigor, nada humano es mero «dato» —y el haberlo olvidado ha sido un error decisivo de las ciencias de lo humano, que por un momento pareció superarse y en el que se está recayendo—. Piénsese en la idea del happy end y, por otra parte, en la convicción griega de que nadie es feliz hasta el final, de que no tiene sentido decir que nadie que es feliz hasta que ha muerto; porque no se sabe lo que le va a pasar. La mentalidad moderna propendería a pensar que alguien es feliz, cualquiera que sea lo que el futuro le reserve; pero el griego pensaba agudamente que dentro de la configuración total de la vida, ello es problemático. Lo que es depende de lo que será; es decir, ni siquiera el pasado puede darse por dado y hecho. «Ni está el mañana —ni el ayer— escrito» —decía perspicazmente Antonio Machado. Y siempre me ha parecido expresión de la más profunda sabiduría la oración de la Misa: «Líbranos, Señor, de todos los males, pasados, presentes y futuros.» Frente a lo que el racionalismo podría pensar, tiene el más hondo y riguroso sentido pedir a Dios que nos libre de los males pretéritos.

Además de lo que dice sobre la concepción griega de la felicidad, que ya es de por sí de interés, me quedo con la frase en negrita (marcada por mí, no por el autor). ¡Qué gran y paradójica verdad!

Me viene a la cabeza un sermón de un sacerdote que me dejó huella. Decía que hay que aprender a mirar la vida en su conjunto, como una biografía, como algo pleno de sentido. Insistía en que es muy positivo mirar hacia el pasado y encontrar cómo todos los momentos, buenos y malos, no son nunca en balde, sino que todos sirven para aprender, para crecer, para encontrarse con uno mismo o con Dios, y, en definitiva, para llegar de alguna manera misteriosa a donde estamos. Ponía como ejemplo la historia de Israel, que, como pueblo, miraba continuamente a su pasado para encontrar las claves de explicación de su presente.

Por eso, aunque yo rechace las explicaciones demasiado basadas en la "Providencia", porque me parece que anulan el elemento impredecible de la libertad humana, lo cierto es que al mirar atrás puedo intuir la presencia de Dios conduciéndome hacia Él de alguna manera.

Lo que es depende de lo que será porque cuando vivimos el presente no sabemos qué parte jugará esa pieza en el engranaje total que es nuestra vida; no sabemos qué plan tiene Dios sobre cada cosa que nos pasa, así que no podemos en rigor aprehenderla e integrarla en nuestra biografía hasta que llega el momento en el que cobra sentido. Me parece una idea muy bella que ayuda a vivir y a sobrellevar los males. Lo malo que nos pasa todavía no está escrito aunque haya terminado: de nuevo, si somos creyentes, Dios hará que todo sea para bien -en esta vida o en la otra- y en su momento, podremos entenderlo todo.

El texto de Marías indica además que ese plan divino también está por escribir, y que depende del uso que hagamos con nuestra libertad.


#16 averageUser

En el supuesto de que animales y humanos nos moviéramos en el mismo plano ontológico y estos fueran al cielo ¿por qué serían solo los animales y no el resto de seres vivos? ¿Cuál es el criterio que determina si un ser vivo va al cielo o no?

Y si nos movemos en un plano distinto ¿En qué estadio de la evolución se nos encuadró en ese plano y por qué motivo? ¿Existía una predeterminación de pertenencia a ese plano en forma de proto-alma? ¿Genéro Dios la vida de forma determinista consciente de que en cierto estadio de la evolución podría cualificar a ciertas especies para transitar de plano ontológico?

Se trata de preguntas complicadas, desde luego, y que suponen un reto. Muchas veces he pensado sobre ello, y no tengo una respuesta, lo siento. Ser creyente no da respuestas para todo (luego profundizaré un poco en esto, que creo que también es interesante). Sería más sencillo decir que sólo los humanos, como única criatura capaz de relacionarse con Dios, pueden ir al cielo, pero no lo sé, no quiero condenar a la muerte eterna a todos los animales superiores.


#125 Fantasma_Opera

Pues si quieres que te diga la verdad, no le dí absolutamente ninguna importancia. Era más por hacerme notar en algo que yo pudiera resolver por mí mismo, por "marcar" mi territorio, por valer mi presencia, por destacarme en un detalle llamativo... no sé muy bien cómo decirlo, una especie de estrategia subliminal laboral: "A ver, ¿en qué puedo reafirmarme ante este papanatas que amenaza con dominarme por completo...? Ya sé, en sus blasfemias. Le haré notar que, si bien puede explotarme, trabajar en fin de semana, hacer horas extras por un tubo, meterme en embolaos tremendos, imponerme su forma de hacer las cosas, etc., etc., puedo decirle que cada vez que blasfeme, poner cara de circunstancias, o darle una cariñosa collejita, o soltar una pulla oral ("¡esa boca!")..."

Como digo, en construcción era algo normal, nadie se escandaliza si alguien blasfema. Si fuera en otros ambientes laborales, por ej. oficina, venta al por menor, directivos, sanidad, profesorado... no creo que mi antiguo jefe prosperara.

Y todo ello, por supuesto, después de captar bien el ambiente, ver si podía llevar a cabo eso sin poner en peligro mi trabajo ni mi futuro.

Me refrendo en mi postura de espiritualidad íntima, porque, ahora que lo pienso, esto fue una manipulación más de sentimientos íntimos que deben protegerse de influencias exteriores a toda costa. Esto es entre Dios y yo, su voluntad, su bondad, su sabiduría, que siempre, siempre serán infinitamente superiores a las mías. Ni siquiera alguien tan cercano como los padres o la pareja tienen cabida ahí. Quizás los hijos, pero más como ósmosis de ejemplo honesto que como imposición, por muy amorosa que sea. Y los sacerdotes, bueno... allá ellos con sus defectos, su forma de vida, su visión como comunidad social, su sometimiento a una jerarquía poblada de sarcófagos con gusanos que se resisten a aceptar el ejemplo de Cristo.

Bueno, no te creas, yo por ejemplo trabajo en una oficina de la administración y créeme que hay gente que blasfema en voz alta, y eso tiene poca repercusión a la hora de si prosperan o no (cosa que me parece correcta en todo caso, veo más importante juzgar la competencia personal para el puesto). De hecho, el ambiente general es siempre hostil para los creyentes, en el sentido de que en voz alta está aceptado socialmente criticar a la Iglesia, mientras que hablar bien de ella es un tabú enorme y puede crearte problemas.


#117 U5u4r10

Wow!

Creo que es la explicación de una experiencia más detallada que vamos a leer nunca en Menéame. Créeme si te digo que ha hecho que me replantee ciertos aspectos de mi vida. La calidad de la prosa es innegable. Al leerte me hacias sentir cada uno de tus sentimientos y pensar cada uno de tus pensamientos. Creo que es muy valiente abrirse al resto de manera pública, aunque anónima.
En fin, muchas gracias por compartirla y ser tan incisivo en los detalles. La tuya es una experiencia que, cuando apague el ordenador, me seguirá dando que pensar.

Vaya, a mí también me ha dejado impresionado -y mucho- tu comentario. ¡Muchas gracias por tus palabras, por tu sinceridad y por haberte tomado la molestia de leerme! Pensar que he conseguido hacerte comprender mi proceso y mis conclusiones, aunque no tengas por supuesto que compartirlas necesariamente, hace que me siente contento de haberlo escrito. Pues justo ése era mi objetivo...


#116 U5u4r10

"todos tenemos una voz interior que nos dice lo que está bien y lo que está mal"

En tus palabras se refleja la dicotomía entre el bien y el mal que tanto gusta pregonar a los católicos. He incluso he escuchado decir que "el relativismo el gran mal de nuestro tiempo".

Ahora dime, ¿matar a Hitler hubiera estado bien o mal? Es un ejercicio mental que demuestra que el bien y el mal no se distinguen tan claramente cuando bajas al mundo real.

Es cierto, los dilemas morales existen y no son nada triviales, en absoluto. Aunque creo que son situaciones que se presentan de manera muy aislada, en momentos puntuales y especialmente dramáticos de la vida, y que, en el día a día, sí tenemos una idea clara de cuando hacemos algo mal o no. Me refería más bien a eso. Sin duda que ante la posibilidad de matar a alguien para salvar la vida de otros la voz interior lo tendrá mucho más difícil, pero supongo que al final uno tendría claro que sí es lícita esa acción ya que evitaría el sufrimiento de más de un inocente.

Sobre el relativismo, es verdad que se trata de una opción epistemológica que ha sido duramente criticada por los papas recientes, sobre todo Benedicto XVI. Pero yo comprendo la crítica: negar la posibilidad de la verdad nos deja en manos de un nihilismo total. Según sus palabras: "se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos". A mi juicio hay opciones diferentes que conviene distinguir:

- El escepticismo y la duda sobre las convicciones propias, que estimulan la profundización en el conocimiento, y por eso diría que son positivos.
- El perspectivismo, es decir, la idea de que la verdad objetiva existe, pero de ella sólo podemos conocer una parte acorde con nuestra visión particular (como en el cuento indio del elefante y los ciegos). También diría que esta postura es correcta.
- El relativismo, que niega la existencia de una verdad objetiva afirmando que todos los puntos de vista tienen igual validez. Esta visión sí me parece dañina porque implica un estancamiento de la humanidad, una paralización hacia la construcción de conocimientos más seguros y mejores.


#115 U5u4r10

Por tu respuesta deduzco que tu mente ha adoptado la religión desde un punto de vista pragmático. Como Don Manuel, el cura de la obra de Miguel Delibes. La pregunta es obligada: ¿qué hecho de tu vida dio lugar a la conversión? ¿Cuándo decidiste dejar de lado el sinsentido de la vida y abrazar el árbol iluminado de la religión?.

Supongo que ya no hace falta que te conteste a esta pregunta, ya has visto la respuesta por ahí. ¿Has leído también lo que escribí en #42? De todas formas lo esencial es lo que he dicho en el mensaje en diez partes que ya has comentado.

Ese libro de Unamuno, por cierto, me gustó mucho cuando lo leí (estaba entonces en mi época agnóstica).


#114 U5u4r10

A lo largo de la historia han aparecido muchos hechos inexplicables que con el tiempo han sido desmontados uno a uno por la ciencia.

¿Qué realidades no se explican por la ciencia y sí por la religión? Hablo de una explicación satisfactoria, no de una hipótesis que no se sustente en nada, salvo la creencia en ella.

Es cierto, y eso ha llevado a muchos a pensar que la ciencia se irá comiendo progresivamente a la religión hasta dejarla en nada. Pero yo pienso que lo que se comerá es la parte que está en la intersección de ambas materias, y que en rigor pertenecía a la ciencia.

Es una pregunta compleja. Yo diría que, por un lado, las cuestiones últimas metafísicas (¿por qué hay algo en vez de nada? ¿por qué existo y cuál es el sentido de mi vida?) jamás podrán ser respondidas por la ciencia, porque caen fuera de su ámbito. Por otro lado, hay realidades que experimentamos cotidianamente que, con las categorías actuales que maneja la ciencia -no entro en si esto cambiará en un futuro- quedan también fuera, como el hecho del libre albedrío. La libertad es una categoría intermedia entre el azar y la necesidad, y la ciencia se mueve sólo entre estas dos categorías. Recomiendo al respecto la lectura de este post:

pseudopodo.wordpress.com/2014/03/10/libre-albedrio-apostillas-a-un-deb

Tengo claro que, desde el punto de vista externo, del hombre como observable, como objeto, en algún momento una máquina programada llegará a simularlo de tal forma que resulte indistinguible del hombre "de verdad". Pasar el test de Turing, vamos.

¿Pero querrá eso decir que esa máquina a todos los efectos como un ser humano? Pienso que no. Una cosa es el comportamiento observable de algo y otra muy distinta lo que ocurre dentro. Una máquina no tiene "interior". Es un conjunto de circuitos -o el soporte que sea en el futuro- programados según ciertas leyes internas. Un ser humano tiene interior. Definirlo es complejo, pero todos lo sentimos en cada momento: somos conscientes de nuestros pensamientos, tenemos deseos, intuiciones, sentimientos, libertad, etc. Un robot podrá pensar (en el sentido de hilvanar razonamientos lógicos sustentados por su experiencia previa y por la información suministrada por sus sensores), pero ¿será consciente de su propio pensamiento? Un robot podrá actuar como si algo le doliese (el dolor, además, es un buen mecanismo de autodefensa), pero ¿significará eso que de verdad algo le duele? ¿Que sus circuitos han generado un "ente" que siente, sufre y padece cuando dice "ay"? Un robot podrá simular que posee libertad (por ejemplo, introduciendo parámetros aleatorios en sus decisiones), pero ¿significaría esto que de verdad posee libertad?

Creer que la respuesta a las preguntas anteriores es afirmativa me parece un salto metafísico considerable. Ahora bien, soy consciente de que responder con un "no" implica aceptar que no somos máquinas, que hay algo en lo que nos define que queda fuera también de las categorías materialistas de la ciencia, al menos tal y como las conocemos hoy día. Ante los que niegan el libre albedrío como una ilusión, yo prefiero partir de mi experiencia personal, y según ella, mi libertad y mis sentimientos tienen una existencia clara. Que nuestros modelos científicos actuales no permitan dar cuenta de estos, y que la imagen que tengamos por ahora de la actividad neuronal sea determinista, no quiere decir que la libertad sea una ilusión generada por el cerebro, sino que bien puede ser que nuestros modelos sean imperfectos. Sería bueno tener un poco de humildad y aceptar que todavía no sabemos todo, pero no caer en el error de negar nuestras experiencias más básicas y directas (como la libertad o los sentimientos) por el hecho de que no dispongamos de explicación científica para ellas.

El tema del "sentir", por cierto, está bien conceptualizado en la noción de qualia, no sé si lo conoces:

es.wikipedia.org/wiki/Qualia

es.wikipedia.org/wiki/Cuarto_de_Mary

¿Aprende algo Mary al salir del cuarto? Yo diría que evidentemente sí, y por tanto la respuesta de Dennett me parece absurda, contraria al sentido común.

Recuerdo perfectamente una clase de la universidad en la que se lanzó el debate de si en un hipotético futuro en que los robots sea indistinguibles de los humanos habría que otorgar a estos "derechos humanos". Me dejó perplejo ver que mucha gente apoyaba la postura del sí. ¿Cómo es posible? Eso querría decir que ellos se ven a sí mismos como máquinas, claro. Por eso me preocupa mucho este tema, porque se refleja la visión que tenemos de nosotros mismos, y la reducción tan grande que algunos defienden.

Resumiendo, creo que las máquinas llegarán a ser indistinguibles externamente del hombre (aunque dudo que lleguen a tener la capacidad de innovación de realidad existente en el hombre; es decir, me cuesta imaginar a una máquina-Beethoven o una máquina-Picasso), pero en todo caso, llegue a donde llegue su capacidad, jamás serán hombres en el sentido fuerte de la interioridad que decía antes.

Quizás en todo lo escrito revolotea la denostada noción de "alma". No sé. Pero creo que "algo" hay que nos hace humanos que es diferente de un puro mecanismo físico, "algo" hay que hace que exista un "yo" que siente y sufre y se alegra de forma solidaria con mi cuerpo (esa frase está teñida de un dualismo innecesario, pero no sé expresarlo de otra manera); "algo" hay que hace que ese "yo" tenga una voluntad libre, etc. No sé qué puede ser ese algo, pero desde luego la materia, según la comprendemos actualmente, no veo cómo.

Y por último, algo de lo que no he tratado aún (porque sí que exige una creencia), es el tema de los milagros y de lo sobrenatural en general. Después de haber mirado algunos en concreto, yo no tengo dudas de que son posibles. Pese a que muchos sean leyendas piadosas o simples fraudes, afirmar que absolutamente todos lo son me parece excesivo, y creo que hay algunos fenómenos que, salvo que se nieguen de partida, por principios, no pueden explicarse satisfactoriamente de otra manera. Algo de esto he comentado en #45.


#110 Fantasma_Opera

Tengo un hermano sacerdote al que le hice partícipe de esa plegaria y también le gustó mucho. Lo que no compartió fue mi postura de espiritualidad íntima, aduciendo que para que el mal triunfe basta con que la gente buena no haga nada.

La única medida pública que tomé fue en un trabajo que tuve hace años, rogarle al encargado de la empresa, mi jefe directo, que por favor no blasfemara en mi presencia. En los ambientes en que me movía (construcción) eso pasaba desapercibido, pero a mí me rechinaba los dientes y me hacía sentir incómodo. Y se lo manifesté, una y otra vez, con humor, con paciencia y tacto, como quien no quiere la cosa, y al cabo de unos meses lo conseguí.

Eso, sinceramente, fue muy valiente, y mucho más de lo que otros somos capaces de hacer en público, no es nada fácil.


#53 salva6

Respeto tu opción de creer en dioses aunque, por supuesto, no comparto esa opción ni tan siquiera como un "sentimiento grupal" (creo que me entiendes cuando digo ésto).

Te quería preguntar una cosa: Teniendo en cuenta el daño que han hecho las religiones (en general, no una en concreta) a lo largo de la historia, no sólo los asesinatos y torturas en nombre de Dios, sino el daño en el avance de las sociedades junto el subdesarrollo y el atraso que produjo durante siglos en la cultura, la ciencia y la tecnología, ¿cómo es que alguien con formación científica puede estar orgulloso (te lo digo con todo el respeto) de proclamar que cree en una de las religiones que más daño han hecho?

No te has planteado otras religiones o sistemas filosóficos. Tengo entendido que el budismo y el sintoismo no son religiones en sí mismas sino sistemas filosóficos. ¿Por qué elegiste la religión católica y no un sistema filosófico? Al fin y al cabo, no tienen esa "mochila siniestra" con la que vienen de fábrica las religiones mayoritarias.

Yo creo que ocurre una cosa: hay pocas instituciones humanas que tengan tanta antigüedad como la Iglesia. Por eso su lista de crímenes es tan grande, pero también la de sus aciertos (basta leer las vidas de unos cuantos santos para convencerse de ello). Pero si coges casi cualquier otra institución, seguro que encuentras luces y sombras, porque el ser humano vive entre ambas. Por poner dos ejemplos, ¿sería justo que a un científico le dijeras que por qué eligió creer en el evolucionismo, cuando es sabido que las doctrinas de Darwin fueron fundamento de las teorías racistas y eugenésicas de diferentes regímenes (no sólo el nazi, también en Suecia, en USA, etc.)? ¿O sería justo que a un economista marxista le dijeras que por qué eligió creer en el marxismo, cuando es el sistema político que más inocentes ha llevado a la tumba con diferencia? Creo que la respuesta a ambas preguntas es no, y por dos motivos:

- El primero, porque es lícito separar un sistema de creencias de lo que ciertas personas que decían profesarlo hayan hecho con él, especialmente, además, cuando se trata de actos que no surgen como consecuencia de dichas creencias (no hay nada más anticristiano que la violencia, si uno lee el Evangelio literalmente).

- El segundo, porque incluso aceptando que el pecado forma parte de la Iglesia, la forma de plantear la fe no es la de una elección. No están todas las religiones y sistemas filosóficos "a la mano" y uno puede escoger cualquiera, a la carta. En cierto modo, el sistema le escoge a uno, o yo diría mejor que la verdad le envuelve a uno y posee a uno (hablando ya "desde dentro" del sistema). Pero esto pasa no sólo con la fe, sino con la filosofía. Aristóteles no pudo no creer en el Aristotelismo porque estaba convencido de las ideas que sostenía, y si no hubiera sostenido otras. Dicho de otro modo: la verdad es la verdad, es única y objetiva, la diga Agamenón o su porquero. Otra cosa es que estemos en disposición de conocerla, y yo creo que por entero no, sino sólo algunas perspectivas de la misma… Pero lo que quiero decir es que no podía plantearme elegir una religión que tuviera una mochila más pacífica porque ya me estaba convenciendo de la verdad del catolicismo. Por cierto que antes de mi conversión sí coqueteé con otras confesiones. Una de las que más me gustaron fue la de los cuáqueros. Si estás interesado, lee algo sobre ellos. Su historia es hermosa.


#25 Pafman

Entre todas las chorradas que se pueden elegir para justificar la creación por entes divinos ¿Porqué te has quedao con el catolicismo? Me pregunto....

He intentado responder a esto en #36.


#7 maslinux

No entiendo como siendo científico se tenga que aceptar los dogmas de fe de la iglesia sin siquiera poder discutir críticamente esos postulados porque ¿en eso consiste el catolicismo, no?

No, en eso no consiste. La aceptación de los dogmas (hablo de mí) nunca ha sido acrítica. Por un lado, se parte de una confianza (en la persona y en la institución). Y por otro lado, la razón nunca se deja fuera, pues como decía Chesterton, cuando en su entorno se atacaba a la Iglesia como oscurantista y esclavizante de la razón, un lugar plagado de dogmas que libraba al hombre "de la angustia de pensar", él escribía un artículo diciendo que era un espacio de luz y libertad. Y añadía que "Euclides no libra a los geómetras de la angustia de pensar con su insistencia en las definiciones absolutas y en los axiomas inalterables; por el contrario, les proporciona la ardua tarea de pensar con lógica. El dogma de la Iglesia limita el pensamiento de la misma manera que el axioma del sistema solar limita la ciencia física; no detiene el pensamiento, sino que le proporciona una base fértil y un estímulo constante".

Lo que sí me ha ocurrido es que muchas veces, partiendo de un rechazo a una cierta idea filosófica o moral sostenida por la Iglesia, y tras un periodo de reflexión, he terminado llegando a la conclusión de que en realidad era la Iglesia y no yo quien estaba en la verdad.


#6 patbure

#1 Le di a negativo sin querer. ¿Cómo explicas que los humanos sean producto de la evolución y a la vez seamos directamente creados por Dios?

No te preocupes, por ahora no le doy mucha importancia a lo del karma, será que es un concepto budista...

Diferentes teólogos han ensayado diferentes explicaciones. Algunos por ejemplo dicen que el cuerpo biológico sería producto de la evolución, mientras que el alma sería creada directamente por Dios (lo que conlleva un fuerte dualismo), otros dicen que la evolución es el método del que se ha servido Dios para llegar al ser humano, que sería el fin de la misma (lo que conlleva un fuerte finalismo). Me temo que no hay una respuesta totalmente satisfactoria todavía, pero quizás es que, sencillamente, todavía nos queda mucho por saber, es mucho lo que desconocemos, y nuestra razón, quizás, tampoco será capaz de abarcarlo todo (hay en esto algo parecido a la paradoja de Russell de los conjuntos autoreferentes: ¿puede un sistema comprenderse a sí mismo? ¿puede una parte del universo llegar a saberlo todo sobre el origen del universo? Aunque gracias a la ciencia -y en mi caso, a la Revelación-, hay mucho que podemos saber, no sé si podremos saber todo...).

En definitiva, no te puedo decir... Tan sólo insistiría por ahora en las consecuencias que tiene creer una cosa u otra. Hay una diferencia muy grande entre sentirse un ser querido o un producto de un azar ciego.


#26 refilmed

¿qué es lo que sucede para cambiar el punto de vista tan radical?

¿Sientes que hay evidencia de la existencia de Dios?

He hablado de esto en varios mensajes, sobre todo en #42.

Evidencia desde luego no. Se trata sobre todo de una creencia. Pero creo que algo puedo decir al respecto de las evidencias.

Recuerdo una charla filosófica a la que asistí, sobre la fenomenología. Lo que intentan con su método es enfrentarse a los hechos-en-sí, tratando de eliminar todo apriorismo, y considerando a todos los hechos, sin prejuicios. En particular, estudiaron el hecho religioso con este método, y, según el conferenciante, ello propició que, en la lectura de santos y místicos, la mayoría se convirtieran. Esto desde luego fue así: Husserl, Scheller, Edith Stein, etc., partiendo de posturas ateas o agnósticas, terminaron convirtiéndose al cabo de los años, fuera por la razón que fuera.

Esta idea me gustó: mirar sin prejuicios la realidad toda. Y que los milagros forman parte de la realidad no cabe duda (es decir, por lo pronto se habla de ellos, igual que se habla de unicornios). Así que, por mucha repulsa intelectual que cause, es necesario también considerarlos, estudiarlos, hablar de ellos, y esto fue lo que hice.

Me centré en unos pocos: la Sábana Santa, las apariciones de Fátima, la curación que propició la conversión del premio Nobel de medicina Alexis Carrel en Lourdes, los exorcismos, etc. En ellos, si uno (al menos, yo) se sitúa con un escepticismo amplio (poniendo la interpretación o visión del mundo en tela de juicio, como he dicho más arriba), la explicación más plausible es la literal, la del milagro.

En la Sábana Santa hay hechos que de otro modo parecen difícilmente explicables: que una falsificación medieval alcanzara tal grado de perfección, con esa técnica de la quemadura superficial de la tela; que la imagen sea, si se tiene en cuenta el grado de quemadura, tridimensional; que haya fragmentos de polen de Palestina; que el Cristo se muestre crucificado de un modo diferente al que se creía en la Edad Media, etc.

En Fátima, el hecho también resulta difícilmente explicable como una locura compartida o una chiquillada, en el primer caso por la coincidencia en lo que veían, y en el segundo por lo caro que les costó y lo que les hizo sufrir (recibieron una presión y un trato bastante inhumano, y muchas presiones para que se retractaran, cosa que jamás hicieron). Y además, está el tema del milagro del sol, que miles de personas vieron, algunos no creyentes (hay un periódico bastante laicista de la época que incluso lo describe de forma literal). De hecho, si buscas sobre Fátima en internet, es fácil encontrar otra hipótesis que explica todos los hechos con coherencia: la intervención extraterrestre. Y no me extraña, porque lo verdaderamente complicado desde el punto de vista lógico es negar los hechos, decir que no pasó nada, cuando miles de personas vieron algo. Hay muchos testimonios. Así que entiendo mejor a los que, negando la fe, creen que fue algo extraterrestre, que a los que niegan ambas cosas.

Del tema de la curación y de los exorcismos, ídem. No he visto nunca nada de esto con mis propios ojos, pero me parece muy prepotente rechazar todos los testimonios de quienes afirman haber visto tales fenómenos. En el caso de los exorcismos, por muy peliculero que resulte y mucho rechazo intelectual que me cause, he oído a muchos curas decir que han visto posesiones en las que se producen hechos paranormales, como hablar en lenguas extrañas. Me cuesta creerlo, pero al mismo tiempo me cuesta quitarle el crédito a ese pobre cura que se arriesga al escarnio público por decir tal cosa.

Y si todo esto es verdad, entonces nuestro concepto de realidad es más limitado de lo que pensamos, y el escepticismo en sentido amplio aconsejaría rechazar esa visión limitada del mundo y dar paso a otra concepción.

Ahora bien, esta conclusión no elimina todos los problemas (como podéis ver por las preguntas que no he sabido o podido responder). Es decir, se llega a una concepción diferente del mundo, más rica quizás, pero más problemática también, porque creer en la posibilidad de los milagros (lo que no quiere decir creer en todos los milagros que se cuentan, ni mucho menos) parece que atribuye un comportamiento casi arbitrario a Dios: ¿por qué unos se curan y otros no? ¿Por qué hay tanto mal en el mundo? ¿Por qué Dios parece haber fijado leyes para la naturaleza y, en ocasiones, decide saltárselas? Etc. Reconozco que son cuestiones muy complicadas, que me hacen también ser un poco más humilde, porque no me parece justificable la pretensión de que la inteligencia humana pueda llegar a entender todo.

Al mismo tiempo, diría que la concepción opuesta, la materialista, también tiene problemas que la fe puede resolver, como el dar cuenta de la libertad humana.


#1 acarazo

¿Por que de todas las expecies que existen solo hay una que tiene dioses?

Es una pregunta interesante, aunque la manera de plantearla implica, a mi entender, una toma de postura, en el sentido de que un creyente (como yo) no usaría la expresión "[el hombre] tiene dioses", como si el hombre los poseyera o los hubiera creado. Es -en el paradigma cristiano- Dios quien crea al hombre y a los animales (no en un sentido literal, creacionista, por supuesto, sino ontológico).

Dejando de lado este matiz, diría que hay una discontinuidad entre ser humano y resto de animales. No biológica, porque está claro que biológicamente el ser humano es producto de la evolución, sino de otro tipo, que por no disponer de otro nombre mejor diría que espiritual. Sólo el ser humano tiene consciencia de sí, libertad, voluntad, razón, sentido de la culpa, etc., en grados elevados (el resto de animales puede tener algunas de estas capacidades, si bien mucho más limitadas).

¿Por qué? Pues porque el ser humano ha sido creado y querido directamente por Dios, para sí, lo que fundamenta de su dignidad. En otros términos, el ser humano no es resultado de la simple casualidad, sino fruto de una voluntad divina, y está llamado a entablar un diálogo con ese Tú que lo sustenta y lo ama, con ese Tú que da racionalidad a su mundo. El ser humano, como dice el cristianismo, es imagen de Dios.

Ahora bien, como en toda imagen o metáfora, con esto se intenta expresar algo que va más allá de la imagen misma. En el caso de la expresión "imagen de Dios", como Dios, según el cristianismo, es esencialmente logos creador, razón o palabra que es amor, esto querrá decir que el ser humano es un ser de la palabra y del amor; un ser destinado a darse al otro (y al Otro), y precisamente en esta entrega de sí mismo se recobra a sí mismo. En otros términos, se significa que el ser humano es el ser que puede orar y que está en lo más profundo de sí mismo cuando encuentra la relación con su Creador. Por eso Ratzinger en cierta ocasión afirmó que en la larga cadena de la evolución, el homínido se hizo humano justo en el momento en que pudo balbucear un Tú como una oración de gratitud por existir dirigida a su Creador.

Así, la contingencia de la persona humana, al no provenir del azar sino de la fe, se convierte en oración: "No tuve necesidad de existir pero existo, y tú, oh Dios, quieres que yo exista". Sabernos fruto de la libertad y el amor, y no de una tirada ciega de dados, permite que, en nuestra contingencia, podamos sentirnos agradecidos, y no desdichados, arrojados a la existencia sin haber contado con nuestra opinión.


#98 millanin

Pero si tu religión sigue, presuntamente, las enseñanzas de Jesús y este era judío. ¿No se basa también tu religión en los textos judíos?.

Sí, por supuesto. El catolicismo no rompe con el judaísmo, sino que lo integra, lo lleva en su seno y le da plenitud. Ocurre lo mismo que Cristo mismo decía respecto a la Ley judía y los profetas: "no he venido a abolir la Ley y los profetas, sino a darles cumplimiento". Se suele decir que el Nuevo Testamento

Y los textos judíos (el Antiguo Testamento) forman parte de los textos católicos, aunque con algunas diferencias. Por ejemplo, el judaísmo tiene entre sus textos al Talmud, que vendría a ser un comentario de la Torá (Pentateuco o cinco primeros libros de la Biblia) y el Tanaj (resto de la Biblia judía o Antiguo Testamento para los cristianos).

Te copio un párrafo del Catecismo por si te aclara mejor esto:

Los cristianos, por tanto, leen el Antiguo Testamento a la luz de Cristo muerto y resucitado. Esta lectura tipológica manifiesta el contenido inagotable del Antiguo Testamento. Ella no debe hacer olvidar que el Antiguo Testamento conserva su valor propio de revelación que nuestro Señor mismo reafirmó (cf. Mc 12,29-31). Por otra parte, el Nuevo Testamento exige ser leído también a la luz del Antiguo. La catequesis cristiana primitiva recurrirá constantemente a él (cf. 1 Co 5,6-8; 10,1-11). Según un viejo adagio, el Nuevo Testamento está escondido en el Antiguo, mientras que el Antiguo se hace manifiesto en el Nuevo.


#57 millanin

Hola. ¿Cuales son las bases teóricas de tu religión?

Pregunta corta pero intensa, eh!

Muy, muy resumidamente: ni el ser humano ni este mundo existen por azar. Somos el proyecto querido de un Dios, fuente de todas las cosas. Este Dios se ha revelado en las escrituras del pueblo judío y, en plenitud, en la persona de Jesús, que es Dios hecho hombre. Jesús ejemplificó el amor de Dios hasta el extremo dando su vida por su mensaje y sus discípulos, nos enseñó el rostro amoroso del Padre. Y gracias a su muerte y resurrección podremos ser salvados tras nuestra muerte.

Se puede profundizar, primero, leyendo el Credo. Segundo, leyendo el Evangelio (especialmente el sermón de la montaña, que resume la esencia moral del cristianismo). Y tercero, leyendo el Catecismo.

Te diría que de las lecturas anteriores, la más ilusionante es el sermón de la montaña, si te apetece leer algo cautivador y poético, es esto. Puedes leerlo aquí:

www.ciudadseva.com/textos/otros/el_sermon_de_la_montana.htm

Y es que la manera en que lo plantea Jesús es revolucionaria. Lejos de dar un discurso de prohibiciones y reglamentos, propone un ideal heroico, con una finalidad concreta. El discurso de reglas y prohibiciones es farisaico. La moral en cierto modo es como la gramática: es necesaria para poder hablar, pero no se habla para hacer gramática. Por eso, la mejor manera de transmitir el interés por la gramática es mostrando la poesía de la vida cristiana, y eso es lo que hace Cristo en este sermón.


#19 uber

Por que crees que Jesucristo y otros elementos de la mitología cristiana son de verdad?

He intentado responder a esto en #36.


#126 Cohet

Muchas gracias por ser tan valiente de exponerte y tomarte la molestia de además hacerlo tan bien para que todos lo podamos leer.
He leído tu historia con detenimiento y no puedo más que conmoverme con todo lo que cuentas. Ten por seguro que volveré a ella más adelanta para meditarla más tranquilamente.

Con el tema del método Ongino sino tengo mal entendido la Iglesia permite su uso pero pone como condición que no se use con mentalidad anticonceptiva (si algo confuso). Tal y como yo lo entiendo la Iglesia no lo condena pero como en muchas otras cosas advierte de que depende de la intención de corazón con la que se haga. O eso es lo que sintetizo yo al menos.

De la Humanae Vitae:
"En realidad, entre ambos casos existe una diferencia esencial: en el primero los cónyuges se sirven legítimamente de una disposición natural; en el segundo impiden el desarrollo de los procesos naturales. Es verdad que tanto en uno como en otro caso, los cónyuges están de acuerdo en la voluntad positiva de evitar la prole por razones plausibles, buscando la seguridad de que no se seguirá; pero es igualmente verdad que solamente en el primer caso renuncian conscientemente al uso del matrimonio en los periodos fecundos cuando por justos motivos la procreación no es deseable, y hacen uso después en los periodos agenésicos para manifestarse el afecto y para salvaguardar la mutua fidelidad. Obrando así ellos dan prueba de amor verdadero e integralmente honesto. "

PD: Gracias de nuevo.
PD2: Te he añadido como amigo para intentar enviarte un privado.

Vaya, muchísimas gracias por tus palabras, no sabes la alegría tan grande que me da saber que sirve para algo lo escrito. :)

No conocía la cita exacta de la Humanae Vitae, ¡muchas gracias por traerla! Puedo entender más o menos el sentido de la norma, pero cuesta, la verdad... Sobre todo cuando en algunos medios católicos insisten en lo fiable que es el método: si es tan fiable o más que el preservativo, sería aún más "cerrado" a la vida...

Por supuesto, envíame un privado cuando quieras!

Un saludo.


#122 Patxi12

La moral, la razón, la ciencia... todo son expresiones culturales propias de un ser que ha avanzado lo suficienta en la escala evolutiva como para llegar hasta ellas; Dios sigue sin ser necesario.
Respecto a los "fenómenos sobrenaturales y milagros" ¿de verdad eres científico? (lo digo sin intención de ofender).
A partir de aquí me rindo, no puedo continuar la discusión si crees en los milagros...

Curiosa noticia:

www.bbc.com/mundo/noticias/2014/02/140219_ciencia_religion_milagros_fi

Sólo para que veas lo del "rigor" que mencionaba antes... Pese a todo, esa persona que lo ha visto sigue siendo atea, lo cual también me llama la atención.


#99 xaveas

Puede que suene conspiranoico, pero ¿no crees que existe la posibilidad de que el éxito de Jesús se deba a que, como tú dices, sea un poeta, una persona con un increíble carisma, una "estrella del rock" del momento? ¿quizás una invención de los profetas para convencer a la gente con un ser idealizado e inexistente, o existente pero contando sus hazañas de una manera exagerada y manipuladora?

Con respecto a la velocidad con la que se extendió el Evangelio, el cristianismo fue una revolución como lo fue el comunismo por ejemplo. Es un fenómeno que no es único en la historia de la humanidad. Y es un fenómeno que está acompañado de poder. El que lleva cristianismo a un lugar o civilización, se vuelve poderoso e influyente. ¿No crees que precisamente eso fue lo que hizo que los discípulos tuvieran tanto interés en expandir el cristianismo?

Por más que suene rebuscado y no tenga datos para contrastar nada de lo que digo; creo que es una explicación más coherente o cercana a la realidad que la oficial. Cuesta creer, y más para un científico, que un ser mágico que, curiosamente no ha vuelto a hacer acto de presencia, haya bajado de los cielos precisamente en un momento clave de la civilización para iluminarnos a todos de manera desinteresada.

De todas formas mis respetos hacia vuestras creencias y espero que no te ofenda nada de lo que he dicho, no era mi intención.

Lo primero, gracias por el respeto y desde luego que no me ofende, ¡faltaría más!

Su carisma debió sin duda influir, es evidente; su mensaje ilusiona y llena de esperanza a quien no tenía ninguna, por eso prende como fuego entre las clases más desfavorecidas de su tiempo. Aunque hay que recordar que su misión terrenal fue un fracaso: terminó crucificado y abandonado y negado por los suyos.

No es un fenómeno único, es cierto. Aunque sorprende aún así considerar que personas iletradas de una tierra medio olvidada del Imperio llevaran el Evangelio a las confines del mismo en tan pocos años. Yo no creo que la búsqueda de poder fuera un motor para los primeros cristianos y evangelizadores. Durante los primeros siglos fue una religión prohibida y perseguida: no hacía poderoso a quien la profesaba, sino que lo situaba en una situación de indefensión y peligro. Luego, con Constantino, en el año 313, se deja de perseguir a la Iglesia, lo que supone un cambio drástico, que podemos imaginar que fue de graves consecuencias, pues poco después, en el 380, Teodosio convierte el cristianismo en religión oficial del Imperio. Es evidente que a partir de aquí la combinación de religión y política, o religión y poder, tuvo nefastas consecuencias para ambas esferas. Gracias a Dios en el siglo XX esto se ha revertido en occidente (quedan por ahí las teocracias islámicas, claro).

Yo no creo que Dios no haya vuelto a hacer acto de presencia, creo que las vidas de los numerosos santos hablan de ello constantemente. En ellos la presencia de Dios es una realidad diaria y cercana. Pero claro, hay que leerlas sin prejuicios materialistas, porque si de partida se niega la posibilidad de lo sobrenatural entonces quedan muy cercenadas. Eso no quiere decir que todos los milagros que aparecen en ellas sean ciertos; pero lo contrario, que todo sea una absoluta falsedad, es lo que yo no creo tampoco. Es mi opinión en todo caso, a la que he llegado después de pensar como tú durante mucho tiempo.

Sobre si Jesús es una invención, según los criterios históricos habituales, las pruebas sobre Jesús son tan coetáneas con él y tan amplias, que no cabría dudar de su carácter histórico. Lo que se transmite, además, es una absoluta novedad, tanto dentro del judaísmo (una religión furibundamente monoteísta que tacharía de blasfemia la posibilidad de un hombre-Dios) como de los estándares morales de la Antigüedad (y hasta de hoy: ¿quién predica el amor a los enemigos hoy día?). Y luego, tenemos las huellas tan tempranas de ese acontecimiento, como los viajes de San Pablo, que terminó martirizado en Roma. Cuesta creer que por una invención tantos se dejaran matar.

En definitiva, yo diría que su existencia histórica está bastante asegurada, y pocos son los historiadores que la niegan (causa más problemas de los que resuelve). Otra cosa diferente es la historicidad de los Evangelios, que obviamente es una cuestión de fe.


#62 mouthbow

Gracias por tu respuesta. Solo comentaré que el sentido de la vida es un concepto muy abstracto y subjetivo. Si no tuviéramos conciencia el sentido de la vida sería el conjunto de nuestros actos y nuestra interacción con otros seres vivos y así es como entiendo que lo viven el resto de animales. El ser humano solo busca el sentido de la vida cuando no se siente bien del todo y ahí es donde las religiones (y sectas) encuentran su nicho de mercado. Así que bueno, cada uno es libre de buscar el sentido de la vida donde crea o sienta que más se ajusta a su persona pero tu respuesta es sesgada en el momento en que no añades que esa es solo una de las maneras.
Por otro lado, y ahí es donde creo que radica el quid de la cuestión, existe una tendencia clara del grueso de la sociedad a rechazar la espiritualidad venga en la forma que venga incluso aunque no sea en forma religiosa. Yo creo que todos deberíamos cultivar nuestro espíritu, cada día intentar ser mejor personas con nosotros mismos y con los demás y cultivar el amor por todas las cosas pero lo malo es que el mensaje católico (o religioso en general) está excesivamente dañado por personas que han asumido un papel no concedido de administradores de la verdad de dios (dios como concepto) o de un ser divino y que al mismo tiempo han usado ese papel para hacer justo lo contrario a lo que promulgan.
Son por estas razones por las que las religiones no aportan nada a la sociedad ni fomentan el libre albedrío de las personas:
¿qué es mejor, ser bueno porque lo sientes o porque lo dice dios?

Gracias de nuevo.

Coincido en que los animales no buscan un sentido, quizás porque están mucho más determinados que nosotros y desde que nacen tienen funciones y metas muy claras, mientras que el ser humano tiene que construirse a sí mismo y conocer quién es partiendo de una indeterminación mayor. Sí puede haber diferentes maneras de buscarlo, pero yo diría que la felicidad está unida al sentido. Ha habido algunos psicólogos que han hecho de esa idea escuela, véase el caso de Viktor Frankl.

Coincido también en que todos deberíamos hacer eso, por supuesto. Que el mensaje católico esté dañado por ciertas personas porque haya sido esgrimido demasiadas veces como arma o como justificación de atrocidades, puedo comprenderlo, aunque creo que parte de una visión sesgada de las cosas (por ejemplo, la forma en que los medios de comunicación presentan a la Iglesia es totalmente deformada).

Es mejor ser bueno porque lo sientes, es mucho más fácil así, y de hecho todos tenemos una voz interior que nos dice lo que está bien y lo que está mal. Pero pensar que Dios lo quiere puede ayudar a más de uno a ser mejor persona. A mí me ha ayudado.

Gracias a ti!


#48 Patxi12

Siento quitarte el velo de los ojos, pero eso de que tu dios premiará a los justos y castigará a los injustos en otra vida no es más que una mentira reconfortante inventada por los poderosos para apaciguar a las masas de oprimidos: "no luchéis contra vuestros opresores, tendréis vuestra recompensa en el cielo".

Es tu opinión, realmente ni tú ni yo lo sabemos... En todo caso siento que creas eso porque es mucho más desolador vivir con esa idea.


#23 parku

Ahora no recuerdo su nombre, pero hay un tipo que imparte una cátedra de astronomía en no sé qué universidad estadounidense y además es sacerdote y estuvo encargado del telescopio del Vaticano.

Hay muchos, la verdad. No sólo en el pasado, en este siglo. Algunos de los matemáticos más importantes, como Gödel o Von Neumann (padre del ordenador además) lo fueron. Hay listas por internet seguro...


#20 mouthbow

¿Eres católico y crees en el cielo, jesús y la resurrección al mismo tiempo que crees en la teoría de la evolución?
Explícame por favor entonces porque dios enferma a niños y salva a ricos corruptos de los males que provocan.
Y explícame también porque tienes la necesidad de atribuir la creación a un dios inteligente y con conciencia cuando la existencia en si misma ya es increíble y mágica sin necesidad de recurrir a ese tipo de conceptos (que aparte de todo eso son conceptos creados por el hombre...)

Gracias por tu tiempo.

Gracias a ti por preguntar, por cierto.


#2 patbure

¿Qué entiendes por ser de ciencias? ¿y por ser católico? Desde mi punto de vista si eres católico no debes considerarte científico

Voy primero con la segunda parte. ¿Por qué esa oposición tan radical? Además de la lista considerable de científicos creyentes que se podría esgrimir como contraejemplo, diría que, en cierto sentido, el axioma primordial del que parte la ciencia, que es la creencia en la racionalidad del mundo, es un axioma que casa muy bien con la creencia en un Dios racional. Si la ciencia se desarrolló en el seno de la cultura occidental, y no de la oriental, no fue por casualidad. Lo que frenó el desarrollo científico de culturas por otra parte esplendorosas como la China fue su escasa confianza en la racionalidad del mundo. Para las culturas orientales, en oposición a las grecolatinas y cristianas -con excepciones como Heráclito o los escépticos-, el mundo es algo ilusiorio, que oculta la verdadera realidad (aquí está la imagen del velo de Maya). Por eso su filosofía es sobre todo ética y su ciencia es sobre todo técnica. A la posibilidad teórica de la ciencia en occidente contribuyó en gran medida la idea de la Creación: un mundo creado por un Dios racional debe ser racional, y por tanto comprensible para los humanos, precisamente creados a imagen de ese Dios.

¿Qué entiendo por ser de ciencias? Pues básicamente haber estudiado ciencias en la universidad (ciencias matemáticas e ingeniería informática), además de haberme interesado siempre por otras ciencias (la física, la química, la biología, etc.), lo cual ha orientado mis lecturas durante buena parte de mi vida. Tener una mente racional, pero no en un sentido empobrecedor del término. A menudo se confunden las cosas, y se dice que algo debe tener una "explicación racional" (por ejemplo, ante un fenómeno místico inexplicable, o un milagro) cuando, en realidad, lo que se quiere decir es que debe tener una "explicación materialista", porque se está dando por supuesto el materialismo y se está limitando la razón. ¿Qué tiene la razón que nos impida considerar fenómenos no estrictamente materialistas, o causas agentes no materiales? ¿No sería mejor ampliar el concepto de razón, o el subsiguiente de realidad, diciendo que razón es la aprehensión de la realidad en su conexión, como decía Julián Marías?

Para mí son compatibles ser científico, utilizar la razón y el método científico como herramienta de comprensión del mundo, con sostener un paradigma mental no materialista y admitir la posibilidad de fenómenos como los mencionados antes. Esta idea del cambio de paradigma es lo que mejor describe una conversión: al igual que un físico newtoniano no dispone de esquemas de pensamiento que le permitan entender fenómenos relativistas, un no creyente no es capaz de ponerse ante un milagro sin que eso le parezca una aberración mental. Y yo antes era escéptico en ese sentido reduccionista. Lo que movió mi conversión fue precisamente ser capaz de aumentar el escepticismo, es decir, de poner también la interpretación o visión del mundo en entredicho, pues si ya por sistema se rechaza la posibilidad de lo sobrenatural, el escepticismo está auto-limitado, no es radical. De esta manera, la explicación más plausible de ciertos fenómenos acabó siendo la literal, la del milagro, lo que forzaba ese salto mental del cambio de paradigma.

¿Qué entiendo por ser católico? De partida, diría que vivo la fe como una tensión, un movimiento, un impulso, que me dirige en determinadas direcciones, que ilumina mis pasos. No es algo estático, que se tiene y punto (eso es fariseísmo, a mi modo de ver). Es por tanto una actitud general de ilusión y asombro, un sentimiento de gratitud ante la Belleza y el Amor, un reconocimiento de que somos seres limitados y contingentes y al mismo tiempo de valor infinito, un respeto supremo ante el misterio, una reverencia ante el carácter sagrado de la vida. Es también una ética particular, pero esto como consecuencia de lo anterior (no es un código arbitrario). Esto es la actitud de fe "a secas" para mí. La fe católica ya sería la creencia de que Dios se manifestó de manera definitiva en una persona concreta que nació en Galilea hace dos mil años, mi seguimiento personal de las enseñanzas de ese hombre-Dios y, como consecuencia, el reconocimiento de que es la Iglesia la que ha continuado con su misión en la tierra.

Hay muchos caminos para llegar a esto, por supuesto. Como decía el poeta León Felipe:

Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol...
y un camino virgen
Dios.